La ‘naturalidad’ del golpe de Estado

El ministro de Justicia Juan Carlos Campo ha declarado que los indultos a los golpistas catalanes que prepara el presidente Pedro Sánchez ‘hay que mirarlos con naturalidad’. Como si el golpe de estado catalán del 27-O de 2017 fuese algo ‘natural’ en un país democrático y no la violación del orden constitucional, del Estatuto y la legalidad vigente en España, como ocurrió y así mismo lo confirmó y sentenció el Tribunal Supremo.

Lo que no es ‘natural’ es que el presidente Sánchez conceda indultos para pagar el precio de su investidura a los golpistas catalanes. Los que además: no se arrepienten de sus delitos de ‘malversación y sedición’; amenazan con un nuevo golpe de Estado -‘lo volveremos a hacer’, declaró el condenado Jordi Cuixart; y desprecian los indultos de Sánchez, llegando a decir cómo dijo Oriol Junqueras: ‘que se metan los indultos por donde les quepan’.

Como tampoco es ‘natural’ que el ministro Campo pretenda la reforma del delito de ‘sedición’ del Código Penal, solo para favorecer a los golpistas, reducir el efecto disuasorio de las penas por sedición y facilitar una nueva ‘declaración unilateral de la independencia de Cataluña’ (DUI), como la que anuncian Pere Aragonés desde la presidencia de la Generalitat y el prófugo Carles Puigdemont desde Waterloo.

Del ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, se puede esperar cualquier cosa desde que, para justificar el veto del Presidente Sánchez a la presencia del Rey Felipe VI en un acto de la Escuela Judicial de Barcelona, dijo sobre ese inaudito e inconstitucional veto al Jefe del Estado diciendo, que se hizo  ‘por razones de convivencia’.

Un disparate mayúsculo e inconstitucional porque el Rey, como cualquier otro ciudadano y máxime siendo el Jefe del Estado, tiene todo el derecho constitucional de visitar e ir a cualquier parte del territorio nacional.

Y lo que daña la convivencia en Cataluña no es la presencia en Barcelona del Jefe del Estado sino el golpismo, la corrupción, las mentiras de sus gobernantes y la permanente violación de la legalidad, el Estatuto y la Constitución, violaciones sobre las que el ministro de Justicia y la Fiscal General del Estado, Dolores Delgado, hacen la vista gorda.

Lo que nos lleva a la conclusión de que este ministro de Justicia llamado Juan Carlos Campo no debería de estar sentado en el Consejo de Ministros, desde donde con el mayor de los cinismos nos dice que hay que contemplar los indultos de Sánchez a los golpistas con ‘naturalidad’.