Sánchez (‘Blade Runner 2050’)

Que mal debe de estar Pedro Sánchez, política y anímicamente, para que en su entorno de La Moncloa no cesen le lanzar cohetes al cielo del futuro con falsas promesas de ‘inmunidad de grupo’, y de masivas llegadas de vacunas que no llegan, y de fondos de la UE que no se ven por ninguna parte, a ver si con semejante artificio le suben él ánimo al señor de La Moncloa deprimido como está tras el batacazo del 4-M en Madrid.

El próximo chupinazo que preparan en La Moncloa para subir la moral del presidente Sánchez e intentar reanimar a los ciudadanos, que no perdonan el gran desastre nacional en la sanidad y la economía, es el lanzamiento de un Plan Nacional para la ¡España de 2050!

Una tomadura de pelo que decenas de presuntos expertos, bien pagados, han elaborado en un plan de futuro a muy largo plazo lo que bien parece una broma frente a los millones españoles que aún sufren la pandemia y la grave crisis de la economía y el empleo. Y a los que se les pretende encandilar con reflexiones y proyectos de futuro a muy largo plazo.

Un plan donde además se excluyen las cuestiones fundamentales de un proyecto nacional como son, tras lo que hemos vivido en los últimos años, las cuestiones fundamentales que afectan a la dañada vida democrática: la cohesión nacional y actualización institucional y constitucional. Incluidas la necesaria separación de poderes del Estado y la reforma de ley electoral.

De esto no se habla nada, para que no se subleven a Sánchez sus socios de UP, Bildu y ERC en lo que queda de la legislatura -si Iglesias no les dinamita antes el Gobierno-, porque tras el estallido de Cs y el trasvase de sus votos al PP hace que Sánchez dependerá más que nunca para gobernar de estos aliados Bildu siempre que el PSOE resulte el partido más votado lo que está por ver y al día de hoy no anuncian las últimas encuestas.

Estamos ante maniobras de distracción cuando sabemos que a corto plazo Sánchez tiene pendiente y cerca el desafío de Susana Díaz en las primarias de Andalucía, del próximo 13 de junio como cuestión previa a la gran cita del 40 Congreso del PSOE del otoño en Valencia.

Como también se aproxima la hora de los indultos que Sánchez prometió a los golpistas catalanes de ERC a cambio sus dos apoyos en la investidura y los PGE de 2020, y que abrirán heridas y tensiones en el debate nacional.

Dos asuntos a corto plazo que este Sánchez, tocado, pretende diluir con la ayuda de su aparato de propaganda que lo presenta como el ‘replicante’ de esta versión a la española de unos proyectos a futuro propios de un ‘Blade Runner 2050’, al que se le puede decir eso de ‘largo me lo fiais’.