‘El tío’ de La Moncloa está furioso

Siguen dando vueltas las recientes declaraciones de Felipe González en las que dijo: ‘cuando todo está mal, aparece ahí un tío y dice que todo está bien y que el futuro es cojonudo’. El ‘tío’, al que despectivamente se ha referido González es Pedro Sánchez, al que benévolamente González le acusa de estar ‘fuera de la realidad’.

Pero Sánchez sí sabe ‘el sufrimiento’ que están padeciendo los españoles, pero lo oculta y miente para eludir su responsabilidad. Pero la respuesta a ese negacionismo oficial de La Moncloa se puede encontrar Sánchez este martes 4 de mayo en Madrid. Si su Ángel Gabilondo se da un batacazo e Isabel Ayuso gana las elecciones para presidir el nuevo Gobierno de la Puerta del Sol.

Y esto ya lo saben Sánchez y su equipo de estrategas de La Moncloa -ahí incluido el golfo de Tezanos- y por ello ‘el tío’ del que habla González está furioso y buscando culpables de este esperado y temido fracaso.

En el que él y su gente tienen directa responsabilidad por abrir la caja de los truenos con la fallida moción de censura en Murcia (y esa otra imposible en Castilla León), que provocó el adelanto electoral en Madrid, el fin de Cs y el relanzamiento de Pablo Casado en la Oposición.

A lo que ‘el tío’ de La Moncloa, es decir Sánchez, añadió el error garrafal de montar un ‘frente popular’ en Madrid, de cuyo liderazgo se apropió Pablo Iglesias. Y cambiando Sánchez su estrategia en la mitad de una campaña que empezó con Gabilondo diciendo que no pactaría con ‘este Iglesias’, y que ha acabado con Gabilondo pidiendo un ‘cordón sanitario contra Vox’ y jaleando las consignas ‘fascistas’ de Iglesias.

Las que han quedado al descubierto al saberse que dos responsables de la seguridad de Podemos fueron detenidos por la policía días atrás -lo que ocultó Marlaska- por su violencia contra el mitin de Vox en Vallecas y por agredir a dos policías, con una actuación de fascismo puro.

‘El tío Sánchez’ está furioso porque además las elecciones de Madrid son un test de envergadura nacional que le ha estallado a su Gobierno en el peor momento de su gestión política, económica y sanitaria. Una cita con las urnas que puede convertirse en un punto de inflexión o cambio político en España. Sobre todo si desaparece Cs -gracias a Sánchez- y el PP se hace con el control del centro derecha.

Y Sánchez está furioso porque sospecha y con razón que Iglesias montó la bronca fascista de la cadena SER con la intención de dinamitar la campaña del PSOE con un mensaje de extrema izquierda, por lo que Gabilondo no va a recibir ni un solo voto de los decepcionados de Cs, que se irán al PP.

Y si ‘el tío Sánchez y su ‘estado mayor’ aún no han entendido que Iglesias busca el fracaso de Sánchez en Madrid, se debe a esa ceguera que les impide ver la realidad. Y no les ha permitido entender ni saber los objetivos y las verdaderas intenciones de Iglesias desde que llegó al Gobierno.

Como todavía no sabe ‘el tío’ Sánchez por qué Iglesias se fue del Gobierno aprovechando que un tren electoral pasaba por Madrid. Y la respuesta es muy sencilla: a Iglesias le aburre la gestión política y sabe que en plena crisis y con las condiciones que le impone a España la UE y la fuerza del Estado es imposible implantar en España una república confederal comunista como la que él pretende. Y además desprecia a Sánchez -como González- y cree que la aventura de Podemos, que ahora le quiere endosar a Yolanda Díaz, se acerca a su final.