Ayuso corre como Forrest Gump

Ella corre sin parar en su vídeo de campaña y va saludando a quienes se la cruzan en su camino, en los parques, los mercados y las calles de Madrid. Ayuso corre sola y, como Forrest Gump, no sabe a donde va ni si acabará presidiendo el Gobierno de la Puerta del Sol, o si montará una factoría para la pesca de gambas como el personaje que interpreta Tom Hanks.

Pero lo cierto es que la madrileña va primera en las encuestas, tras haber pasado de puntillas y débilmente en el debate de Telemadrid, y de haber sobrevivido a las embestidas, esas sí que neofascistas de Pablo Iglesias, y del bombo circunspecto de Ángel Gabilondo.

El que empezó diciendo que él nunca pactaría con ‘este iglesias’ y acabó de palmero del jefe de Podemos y pidiendo un ‘cordón sanitario’ contra Vox. Lo que nunca haría el Defensor del Pueblo, un cargo este que Gabilondo nunca obtendrá, después de sus actuaciones en la campaña electoral.

Isabel Ayuso corre sola y en la dirección del PP han dado órdenes a todos sus dirigentes y barones nacionales y regionales para que no se la acerquen y no confundan su imagen y mensaje político y personal que consiste en decir que hay que abrir Madrid, bajar los impuestos y vivir en libertad.

Los estrategas del PP han llegado a la conclusión de que, para atraer el voto de Cs, del socialismo moderado y de los indecisos en tierra de nadie, que sí pueden votar contra Sánchez e Iglesias, lo mejor es dejar a Ayuso a solas y corriendo, porque su imagen y su mensaje empático no produce rechazo y sí provoca una cierta simpatía y tranquilidad.

Y a ‘esta mosquito muerta’ la ha querido derribar a cañonazos el caradura de Iglesias con su pretendido discurso ‘anti-fascista’ que, en la realidad, es un discurso fascistoide lleno de mentiras con el que el jefe de Podemos acabó a trabajando, a su pesar, para la derecha. O con la maquiavélica intención de dañar a la izquierda y, especialmente, a Sánchez lo que es su permanente obsesión.

Puede que Ayuso, corre que te corre o corre que te pillo, no sepa hacer la ‘O’ con un canuto. Ni unos Presupuestos para Madrid y ni gestionar y por ello se les fueron de la manos -sin ‘dolo’- las vidas de muchos ancianos de Madrid. Puede que ella no sepa gobernar pero empatiza con el pueblo de Madrid, y ofrece espacios abiertos de ocio y libertad durante la pandemia y ello puede ser muy importante y decisivo en la jornada electoral del 4-M.

Y ha dicho Felipe González que, cuando los ciudadanos saben que todo va muy mal, aparece ‘un tío’ que asegura que todo va fenomenal y que pronto va incluso a mejorar. El ‘tío’ en cuestión, al que no cita Felipe González, en el estreno de su ‘podcast’ es Pedro Sánchez el gran triunfalista, enemigo de la verdad y socio de UP, Bildu, ERC, JxC y CUP.

Y en la campaña de Madrid Sánchez ha aparecido poco pero no para evitar eclipsar a Gabilondo, sino para que no le imputen a él la derrota del PSOE, lo que no podrá evitar. Sánchez es el reverso de la inocente y la corredora Ayuso.

Ella revoloteando por Madrid y el atrincherado en el búnker de La Moncloa y a la espera de lo peor. Y es tal la angustia de Sánchez que le ha pedido a Tezanos que le fabrique una encuesta secreta -e ilegal y delictiva del CIS-  para ver donde están los indecisos a ver si alguien los puede encerrar en el corral de la en menoscabo de su libertad.