La bronca de Iglesias beneficia al PP y a Vox

Si alguna posibilidad había para que la izquierda ganara las elecciones en Madrid ello dependía de dos factores: del hundimiento de Cs, pero después de recibir bastantes votos que irían a la papelera; y que PP y Vox no sumen los 69 escaños de la mayoría absoluta.

Sobre estas dos premisas armó su encuesta Tezanos en el CIS llegando a darle a los tres partidos de la izquierda, PSOE, MM y UP la prioridad de su victoria en un sondeo del CIS nada creíble y en el que se detectan síntomas de burda manipulación.

Para Tezanos el PP no debía pasar de los 57 escaños, ni Vox de 11, y Cs debía desaparecer. Pero semejante plan, pillado con alfileres, lo dinamitó Iglesias el día que se lanzó contra Monasterio en la SER. Y lo hizo con un ridículo espectáculo de indignación impostada porque Monasterio no había condenado las fantasmales cartas con balas, que alguien había enviado al ministerio de Interior.

Y a partir de ahí Iglesias se fue del debate de la SER mientras Monasterio le decía ‘lárguese de una vez’ y comenzó la crispación electoral que benefició largamente al PP, hacia donde ahora van los votantes de Cs (Bal perdió en el incidente la oportunidad de desenmascarar a Iglesias) y también mejoró las expectativas de Vox.

Hasta el punto que las últimas encuestas sitúan a Ayuso por encima de los 60 escaños y a Vox en los 13 o más -porque los sondeos no identifican el voto oculto de Vox- lo que de confirmarse el 4-M le ofrecerá una importante victoria al PP, sobre todo si los tres partidos de la izquierda no reúnen más diputados que Ayuso.

Y el autor de esa situación no es otro que Iglesias quien, en su locura y demencial crispación, ha hundido a la izquierda y ayudado al PP y Vox. Además de dañar gravemente las expectativas de Gabilondo en el PSOE, por subirse a la grupa del enloquecido Iglesias -del que dijo que no iba a pactar con él- mejorando con ello los posibles resultados de Mas Madrid.

Que la izquierda pierda y Sánchez se dé un batacazo político en Madrid, como el que se ha dado en Murcia y en Castilla León, eso no le preocupa nada a Iglesias y puede que en cierta manera le complazca porque odia a Sánchez. Pero lo que no le gusta nada a Iglesias es que el partido de Errejón doble en votos a Podemos y se acerque al PSOE y ello puede ocurrir y con el careto de Iglesias en el cartel de UP.