La Superliga manda en la información 

El notición de la Superliga del fútbol europeo, que lidera el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, con la colaboración de otros presidentes de los primeros clubes de fútbol del Reino Unido e Italia, ha dejado en un segundo plano las cansinas elecciones madrileñas del próximo 4 de mayo, y  el caos nacional de las vacunas sobre las que el Gobierno anuncia todos los días que están a punto de llegar, pero que siguen sin aparecer. 

Cuatro mil millones de seguidores en todo el mundo, contratos millonarios para las estrellas del balón, cifras mareantes por los derechos televisivos, en suma el fútbol es el mayor espectáculo deportivo del mundo. 

Y los principales actores implicados, es decir los grandes Clubes, tras pasar un año y medio de pandemia y de ruina, han dicho basta y anunciado que quieren el mando y el control del espectáculo y del dinero que genera el fútbol europeo -y a no descartar que en la jugada entren Argentina y Brasil- del que buena parte se lo llevan el alto funcionariado de la FIFA, la UEFA y los responsables de los campeonatos de la Liga de cada país. 

Y es así que ha nacido la idea de poner en marcha una Superliga europea, en sustitución de la Champions League, lo que estos clubes europeos llevan años proponiéndoselo a la UEFA sin éxito alguno. Y lo que ahora, y por el momento sin la participación de Francia y Alemania, han decidido poner en marcha los primeros equipos de España, Reino Unido e Italia. 

Y lo que ha generado una gigantesca tormenta deportiva y política en toda Europa y la indignación de la UEFA donde algunos de sus directivos han amenazado con expulsar de las semifinales de la Champions League al Real Madrid, el Manchester City y el Chelsea, lo que sería un disparate de gran envergadura camino de los tribunales y con un alto coste para la UEFA. 

Asimismo la UEFA y la FIFA amenazan vetar la presencia en el Campeonato Mundial de Fútbol de los jugadores que participen en la Superliga, lo que constituye un chantaje añadido a los Clubs y los jugadores. Y lo que podría llevar a los Equipos rebeldes a montar una competición intercontinental y no sólo europea sino también americana invitando a participar en la Superliga a los primeros Clubes de Argentina, Brasil y USA. 

El golpe de mano de la Superliga sigue los pasos de la NBA de baloncesto, americano o de la Euroliga de baloncesto, y no pone en riesgo las Ligas nacionales, sino que plantea un modelo alternativo a la Champion League.

Y sabedores del impacto ciudadano que genera la pasión y los sentimientos del fútbol los políticos han entrado en polémica hablando de la ‘solidaridad’ y en defensa de los clubs medianos y pequeños. Como si el libre mercado de las grandes y pequeñas empresas del mundo no existiera. 

Y en contra de la Superliga se han posicionado Johnson, Macron y Sánchez (Ayuso posiblemente irá con el Real Madrid y el Atlético). Pero ya veremos que pasa porque esto sólo acaba de comenzar. Y como dijo Boskov ‘Fútbol es fútbol’, pero como escribió Quevedo ‘Poderoso caballero es don dinero’. 

Naturalmente, todavía hay margen para un pacto y una negociación pero sin las burdas amenazas de la UEFA que desde luego no se deben permitir.