Sánchez envía más ministros a Madrid

Al grito de ‘¡Gibraltar español!’ militantes franquistas rodearon en 1954 la embajada del Reino Unido en Madrid, para protestar por una visita de Isabel II a Gibraltar. El entonces ministro de Exteriores Alberto Martín-Artajo Álvarez llamó al embajador británico para ofrecerle más protección policial a la embajada, a lo que el diplomático inglés respondió: ‘no me envíe más policías, envíeme menos manifestantes’.

La histórica anécdota viene a cuento de la obsesión de Pedro Sánchez con las elecciones madrileñas del 4 de mayo, a las que el presidente ha enviado una secretaría de Estado, como número dos de la lista de Gabilondo y ahora acaba de enviar a la ministra de Industria -por cierto no sabíamos que existía ese ministerio y esa ministra-, Reyes Maroto como futura vicepresidenta de economía del pretendido e improbable gobierno de Ángel Gabilondo.

Y a tener en cuenta que a estas elecciones concurre en la cabecera del cartel de Podemos, el ex vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias. Quien,  por cierto, empieza a desinflarse en las últimas encuestas y donde parece estar a tan solo un 1,3 % de quedar excluido de la Asamblea de Madrid, lo que sería para Iglesias un fracaso monumental y el fin de su carrera política.

Y a la espera estamos de otras incorporaciones del entorno de Sánchez -debería enviar a Carmen Calvo- a esta tan esperada batalla de Madrid, donde hay mucho en juego. Y que tiene de los nervios y haciendo sondeos sin parar a los estrategas de La Moncloa, que no ganan para sustos desde que se estrellaron con su moción murciana de censura que dio pie a estos comicios ahora van a entrar en la campaña oficial.

Una contienda en la que la Sanidad ocupa el centro del debate político y desde donde la favorita, Isabel Ayuso, remedando al embajador inglés le podría decir al Presidente Sánchez: ‘no me envíe más ministros, envíeme más vacunas’.

Y con razón porque el discurso de Sánchez de los 85 millones de vacunas se ha esfumado en tan solo tres días, porque el Gobierno ya no tiene más vacunas para repartir -tras el bloqueo USA de las dosis de Janssen- porque carecían de reservas suficientes, vivían al día, y ahora y se está produciendo un frenazo general en la vacunación.

Hasta el punto que la presidenta Ayuso amenaza con cerrar los grandes centros de vacunación si el Gobierno no les entrega más dosis de vacunas,  y algo parecido puede ocurrir en Andalucía. Lo que hace sospechar que el Gobierno, si tiene reservas de vacunas, está castigando a las Comunidades Autónomas gobernadas por el PP. Lo que sería de la mayor gravedad.