Regresamos a Madrid

Después el tenso debate sobre los Fondos de la UE, que nadie sabe donde están y cuándo y en qué condiciones llegarán a España, y una vez que las vacunas Janssen han sido suspendidas por USA lo que deja en el limbo la vacunación de los mayores de 70 años en nuestro país, ahora regresamos a la batalla electoral de Madrid.

Y lo hacemos con la definitiva expulsión de Tony Cantó y Agustín Conde de la lista del PP en Madrid, decidida por el TC, al tiempo que Isabel Ayuso rectifica y se compromete a participar el miércoles 21 en el debate electoral de Telemadrid.

La política española continúa su ritmo de sobresaltos en cuatro distintas partidas o tableros de ajedrez: donde Ayuso imita a la heroína de ‘Gambito de dama’ en Madrid; Puigdemont sigue bloqueando el Gobierno catalán; el caos de la pandemia, los controles y las vacunas no cesan de crecer; y en Bruselas los ‘hombres de negro’ que cuidan las arcas de los Fondos de la UE están vigilantes para impedir que Pedro Sánchez burle la normativa y evite las verdaderas reformas estructurales de este país.

Y ahora de regreso a Madrid, tras el paréntesis de los Fondos y Janssen, ya tenemos otra vez en la pista central del Circo de la Puerta del Sol, a Pinito de Oro, la presidenta, en funciones Isabel Ayuso, que por fin se ha apeado del rucio de cuyo ronzal tira MAR y que, finalmente, ha decidido participar en el debate electoral ‘a seis’ (PP, PSOE, MM, UP, VOX y Cs) en el que tiene puestas sus esperanza de salvación Edmundo Bal en el nombre de Cs.

El tal don Edmundo que debería pasearse por la Puerta del Sol llevando a cuestas unas pancartas -al estilo del hombre anunció- que en la que se dijera: ‘Madrileños perdónanos y vótanos, gracias Cs’.

Partido del que se fue hacia el PP el folklórico Tony Cantó, a quien el TC acaba de dejar definitivamente fuera de la lista electoral, en la que lo colocó por narices, el secretario general del PP Teodoro Egea, en venganza por la fallida moción de censura de Cs y PSOE en Murcia.

Cantó está fuera de la lista pero hará campaña con Ayuso y espera que la presidenta, si resulta elegida, lo nombre Consejero de su gobierno aunque no sabemos bien de qué departamento, salvo que se cree uno nuevo sobre la especialidad de saltimbanquis.

Habrá pues un debate electoral en Telemadrid en el que todos irán contra Ayuso y ella contra todos los demás, evitando las peleas concretas para no responder lo que le molesta y aprovechar sus turnos de palabra en favor de sus logros y su programa electoral de ‘expansión económica y libertad’ (sic).

Y por ahí estará ‘sosoman’ Gabilondo al que el fiero Sánchez sustituye los mítines del fin de semana, y ‘moñete’ Iglesias en la que parece ser su última batalla electoral antes de retirarse, como profeta que es, a algún recóndito y perdido lugar a meditar. Y Edmundo Bal agarrándose al clavo ardiente de su última oportunidad para alcanzar la tabla salvadora del 5 %, y Abascal representado por doña Monasterio que tendrá que nadar contra el tsunami de Ayuso en el centro derecha de Madrid. Y también Mónica Díaz, pupila de Errejón, que sobre todo quiere mojarle las orejas a Iglesias.

Así está el patio y los barrios madrileños donde la ministra Darias, también en campaña electoral, quiere cerrarle a Ayuso los bares y los restaurantes, ahora que pretende prohibir que se fume en las terrazas, lo que parece otra idiotez como lo de intentar obligar las mascarillas en el campo y en la playa.

Y lo que obligará a los fumadores a pasear mientras fuman dando vueltas a las terrazas en un extraño desfile de locomotoras humanas de vapor que sí desean sentarse tendrán que ocupar un banco de la vía pública o llevarse cada uno una silla plegable para poder fumar y descansar con un cigarro en la mano y en la otra con una copa sacada de la terraza o de un bar. Con lo que vamos a inventar la terraza unipersonal.

De lo que no dice nada la ministra Darias es de las vacunas y los mayores de 70 años que se han quedado sin Janssen y a los que se iba a empezar a vacunar la semana próxima, pero ahora resulta que no hay vacunas y que ella no se sabe cuántas y cuando van a llegar.

En realidad en este país y en estos momentos no se sabe nada de nada. Ni del gobierno catalán, ni de los Fondos UE, ni de las vacunas, ni tampoco de los resultados que saldrán en la noche del 4-M en Madrid. Solo se sabe lo que dicen las encuestas y es que Ayuso ganará y podrá gobernar con Vox y que Cs sigue en el alero y muy preocupado por el riesgo que amenaza con excluirlos de la Asamblea de Madrid. Y en la izquierda que todo se queda más o menos como está.