Pallete tiene razón: urgen otros Pactos de La Moncloa

El Gobierno inicia este martes en el Consejo de Ministros el debate sobre el Plan de Recuperación económica y sus reformas estructurales que exige la Comisión Europea a España, para que después del verano (o finales de año) podamos acceder a los Fondos Europeos de 140.000 millones de euros que España puede recibir en ayudas y créditos a lo largo de seis años.

Para ello se hace necesario un acuerdo previo en el seno del Gobierno de la coalición PSOE-UP en cuestiones económicas y sociales difíciles de pactar como son las pensiones, la normativa laboral, la fiscalidad y los alquileres. Y luego se deberá entablar otra negociación con los sindicatos y la patronal y, ala vez, la vez con la Comisión Europea y sin olvidar la agenda climática y la digital.

Pero estos acuerdos deben ser mucho más amplios e incluir a la mayoría de los grupos parlamentarios (el PP especialmente) como se hizo al inicio de la Transición con los Pactos de la Moncloa tal y como lo ha recordado, pedido y subrayado el presidente de Telefónica, José María Álvarez Pallete.

Se trata de anteponer los intereses generales de España a la confrontación política e ideológica, lo que no será nada fácil de conseguir. Porque todos los actores involucrados en este proceso quieren sacar tajada política.

El Gobierno de Sánchez presumiendo de que no se ha achantado ante las presiones de la UE. Sus socios de Podemos, que ahora lidera Yolanda Díaz, diciendo que han impuesto sus criterios al Gobierno, y la UGT, CC.OO. y la CEOE con similares pretensiones de éxito sectorial. Aunque está claro que el Gobierno tiene dos argumentos a su favor en las negociaciones: el riesgo de perder o de retrasar los Fondos de la UE y el creciente desastre del paro y de la destrucción empresarial.

Pero sabido es que todos no pueden ganar y todos tienen que ceder sin que haya vencedores y vencidos porque quien tiene que ganar es España. Y a estos pactos, y al Plan de Recuperación que el Gobierno debe presentar a Bruselas (ya lleva un mes de retraso), hay que añadir otros para el control y el reparto y la gestión de los Fondos Europeos.

Lo que parece políticamente más difícil, en todo ello, será la incorporación del PP de Pablo Casado a estos acuerdos para reeditar el modelo de los pactos de La Moncloa, aunque está claro que el PP sí estará presente en la negociación de las pensiones en el marco del Pacto de Toledo.

Pero eso es insuficiente porque, como dice el presidente de Telefónica, son necesarios otros pactos de La Moncloa no solo por su contenido económico y social sino también por el compromiso político que encierran y la imagen de unidad nacional que España necesita transmitir dentro y fuera del país.

Y esta idea de un gran pacto de estabilidad económica y social en España, con amplia base política, es fundamental para abordar los graves problemas sanitarios y económicos del país. Por lo que Pedro Sánchez y Pablo Casado deberán de hacer un esfuerzo en pos del diálogo y la concertación entre los dos primeros partidos políticos nacionales.

Lo que no parece que sea posible antes de las elecciones madrileñas del 4 de mayo, convertidas en un test de política nacional. Pero este necesario gran acuerdo político nacional si se debería de poner en marcha a partir de estos comicios madrileños si Sánchez y Casado cruzan sus respectivas líneas rojas para dialogar. Y si el acuerdo alcanza al ahora en incubación nuevo desafío catalán, pues mucho mejor para la estabilidad y la cohesión territorial nacional.