Madrid: Callao contra Sol y el voto útil de Ayuso

Intentan el presidente Sánchez y su candidato Gabilondo convertir estas elecciones madrileñas de 4 de mayo en un plebiscito entre la izquierda y la derecha. Con la advertencia de que Madrid puede ser la primera región de la UE en la que un partido de la derecha extrema, como Vox, pueda participar en el gobierno de Isabel Ayuso.

Y lo dice un Pedro Sánchez que tiene en su Gobierno nacional a un partido de la extrema izquierda como es Unidas Podemos, por lo que sus avisos y advertencias a los votantes son como lo de ‘buscar la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio’.

Pero estos son los preámbulos propios de la campaña electoral donde las últimas encuestas -como la de Sigma 2 en el diario El Mundo- otorgan una muy amplia mayoría a la candidata del PP Isabel Ayuso con un 42,8 % de intención de votos y 61 ó 62 escaños, a 7 u 8 de diputados de la mayoría absoluta de los 69 escaños.

Mientras que al candidato del PSOE de la mega foto -poco agraciada, por cierto- de la plaza madrileña de Callao, Ángel Gabilondo, el citado sondeo lo deja en el 22,8 % de los votos (casi la mitad que Ayuso) y con 33 ó 35 de los escaños madrileños.

Lo que sería un pésimo resultado para el PSOE y la prueba de que Sánchez se equivocó no renovando su candidato con el argumento de su ‘seriedad’ -‘un Gobierno serio’, anuncian- y como lo proponían varios dirigentes de este partido en Madrid.

Estas últimas encuestas están provocando un exceso de triunfalismo en el PP y la convicción de que la tendencia del ‘voto útil’ que beneficia a Ayuso es extrapolable a nivel nacional. Y le va a permitir al PP de Pablo Casado el recibir un gran impulso electoral gracias a la desaparición de Cs y al freno e incluso retroceso de Vox en Madrid.

Pero cuidado con la escalada del voto útil del PP y la caída de Cs y también de Vox no vaya a ser que ambos partidos queden por debajo del 5 % de los votos emitidos, y por lo tanto sin escaños, en cuyo caso podría ocurrir que Ayuso no llegue a los 69 diputados de la mayoría absoluta.

Y de esa manera la izquierda acabaría gobernando en Madrid, gracias a una inesperada y asombrosa carambola que no conviene perder de vista y que sería una demostración política de lo que se llama ‘morir de éxito’.

En la encuesta de Sigma 2 se otorga a Vox un 7,5 % de los votos frente al 8,9 % de 2019, y a Cs un 4 % de votos frente al 19,5 de 2019, lo que viene a decir que el partido de Arrimadas no entraría en la Asamblea de Madrid. Y que el partido de Abascal está perdiendo votantes aunque sabido es que su implantación madrileña es bastante sólida por lo que se cree que, a pesar del famoso ‘voto útil del PP, Vox sí estará en la Asamblea madrileña.

Y con opciones merecidas para estar en el Gobierno si sus escaños son imprescindibles para la investidura de Ayuso, y digan lo que digan Casado y Sánchez porque la madrileña no pondrá en peligro su investidura por nada del mundo.

Pero cuidado pues con el triunfalismo del PP y su discurso del ‘voto útil’ porque ello puede provocar una inesperada reacción entre los votantes de Cs y Vox, en unos momentos donde están pendientes los debates por tv y aún por arrancar la verdadera campaña electoral.

Aunque una cosa si sabemos: la operación de la moción de censura de Cs y PSOE en Murcia, instigada por Sánchez y en cuya trampa cayó Arrimadas, ha hundido a Cs y relanzado al PP de Ayuso y Casado en Madrid y en la política nacional. Sobre todo si se confirman los pronósticos de los sondeos electorales en la noche del 4 de mayo, que es cuando se sabrá el resultado final.