Cierres, tensión política y nos faltaba Alemania

Solo nos faltaba que el Tribunal Constitucional alemán, como ha ocurrido, bloqueara la ratificación parlamentaria de los fondos europeos, aceptando una demanda contra los fondos.

Lo que, en el mejor de los casos, retrasará puede que tres meses en toda la UE la aplicación de los esperados fondos europeos para la recuperación económica, añadiendo más incertidumbre a una Europa que no ha sabido gestionar las vacunas.

Y a una España que ahora entra en una Semana Santa y de pasión política con el cierre de movilidad Inter regional y medidas restrictivas como pueden ser el bloqueo interno de los bares de las zonas ahora más afectadas por la pandemia.

Los ciudadanos, la empresas y las instituciones están exhaustas. Y ahora pendientes de las elecciones de Madrid, convertidas en un test nacional de un país que mantiene su rumbo incierto de primavera a la espera de vacunas que salven vidas y reactiven la economía. Todo ello mientras la clase política se muestra incapaz de lograr grandes acuerdos que garanticen la estabilidad nacional.

Y a no perder de vista la investidura del nuevo presidente catalán que ahora pilotan dos delincuentes como son: Oriol Junqueras desde la cárcel por los delitos de sedición y malversación y Carles Puigdemont huido de la Justicia y pendiente de juicio y condena por los mismos delitos. Y malversación, en favor de un amigo, es el delito por el que será condenada la presidenta del parlamento catalán, Laura Borrás.

El candidato de ERC, Pere Aragonés, a la investidura fracasó en la primera votación porque los de Puigdemont le exigen controlar el nuevo desafío al Estado donde se anuncia un nuevo referéndum ilegal de autodeterminación que ERC y JxC esperan que se lo autorice el presidente Sánchez junto a una ley de amnistía que es tan inconstitucional como el referéndum.

Y con estos mimbres y tras los episodios de recientes mociones de censura voladoras en Murcia y Castilla León, los españoles, mirando de reojo a la justicia constitucional alemana, inician una penosas vacaciones en las que en muchos casos impera el recuerdo de familiares y amigos fallecidos en la pandemia y la inquietud por la inestabilidad laboral.

Y en la política y el periodismo, todos pendientes de la batalla electoral de Madrid en la que probablemente vamos a asistir al entierro político de Cs por causa de ese gran desastre que es Arrimadas. La que acaba de pactar   con PSOE y Podemos la entrega del Ayuntamiento de Murcia, y todavía se queja y dice no entender lo que a su partido, en justa reprimenda ciudadana, le ocurrirá en apenas cinco semanas en Madrid.

Y en estas estábamos cuándo y para colmo nos llega desde Alemania por decisión de su Tribunal Constitucional, el bloqueo temporal de los fondos europeos que son imprescindibles para las naciones de la UE que como España los necesitan para reactivar la economía y el empleo. A igual que necesitamos las vacunas y, como en Italia, un gobierno de unidad nacional.