España debe comprar vacunas a Rusia y China

El Gobierno de Pedro Sánchez ha impuesto su criterio a las CC.AA. y se ha decidido el cierre perimetral de las regiones y mantener el toque de queda para impedir la movilidad y un repunte de contagios y muertes que podría llevarnos a ‘la cuarta ola’ de la pandemia.

En el origen de esta decisión, con la que se ‘castiga’ más aún la ciudadanía exhausta y a los negocios de la hostelería y la restauración, está la carencia de vacunas en España, en contra de lo que había prometido el Ejecutivo de Sánchez cuando aseguró que en el mes de marzo llegarían a España varios millones de dosis de distintas vacunas, que no se ven por ninguna parte.

Por lo que esa tan esperada llegada de vacunas se retrasa al mes de abril con lo que las vacunaciones masivas sólo se podrán poner en marcha en el mes de mayo. Lo que quiere decir que será imposible vacunar al 70 % de la población antes del 15 de julio, lo que amenaza las vacaciones de verano y aplaza hasta el otoño el arranque de la recuperación económica.

Motivos todos ellos que ante la extrema gravedad de la situación española deberían llevar al Gobierno de Sánchez a actuar y estudiar muy en serio la posibilidad de comprar de manera inmediata vacunas a Rusia y China como lo están haciendo otros países de la UE.

No en vano, el Gobierno de España ha vuelto a faltar a la verdad y ahora reconoce que no tiene vacunas para aplicar masivamente en marzo y puede que tampoco en abril. Y algo parecido, en la mala gestión, ocurre con la UE donde las instituciones fueron engañadas y no acaban de recomponer la situación.

En relación con la escasez de vacunas el gobierno italiano bloqueó ayer un cargamento de 250.000 vacunas de AstraZeneca producidas en Italia que estaba a punto de ser enviado a Australia, mientras que éstos laboratorios siguen sin entregar a la UE los millones de vacunas que se han contratado y comprado.

Al tiempo, se ha sabido que Hungría ya ha comprado a los rusos 400.000 dosis a de la vacuna Sputnik V, y que Eslovenia también ha comprado a Moscú otras 200.000 dosis, lo que está rompiendo la cohesión de la UE en la estrategia europea de vacunación.

Porque está claro que, ante la gravedad de la situación y falta de vacunas, se ha desatado en Europa una carrera de ‘sálvese quien pueda’ en la que el gobierno español no parece querer entrar. Pero debería tomar contacto con Rusia y con China para una compra urgente de dosis que España no debe descartar. Y ya veremos si al final al Gobierno de Sánchez no le quedará más remedio que hablar con Moscú y con Pekín como están haciendo los demás.

Aquí, en España, de momento lo que manda es el cerrojazo de la Semana Santa (se les ha pedido a los estudiantes que no regresen a sus ciudades de origen en estas vacaciones), imaginamos que para aguantar a que pase la ‘estación de penitencia’ con la esperanza de que en abril empezarán a llegar algunos millones de vacunas. Porque de lo contrario ni Semana Santa ni vacaciones de verano y con el polvorín social y de la ciudadanía a punto de estallar.