Vacunas: en España no hay dosis y crisis en la UE

España se prepara para un cerrojazo de movilidad en Semana Santa (con la excepción de la Comunidad de Madrid, que va a su aire) para ‘evitar una cuarta ola del Covid. Y con la mirada puesta en las vacaciones del verano que no se salvarán si nuestro país sigue sin recibir vacunas y la aplicación masiva de dosis no se inicia hasta finales de abril o a principios de mayo como ahora parece.

No en vano nuestro país solo recibió hasta ahora cuatro millones y medio de dosis de distintas vacunas lo que no llega al 10 % de la población en los dos primeros meses del año. Y de ese porcentaje repartido quedan por aplicar unas 600.000 dosis.

Pero en el día de hoy nadie sabe cuándo y cuántas dosis de vacunas van a llegar en las próximas semanas, lo que deja a gran mayoría de españoles en clara situación de peligro y desesperanza.

Y lo que impide la recuperación de la economía en el primer semestre del año, ahora que sabemos que se han alcanzado cuatro millones de parados, que hay un millón de trabajadores en ERTES y que el empleo en el sector del turismo no se recuperará si, de aquí a mediados de julio, no crece de forma exponencial y rápida la vacunación.

La responsabilidad del Gobierno de Sánchez e Iglesias en esta crisis es muy elevada y directa por el desastre de gestión de su ex ministro Salvador Illa, ese ‘genio’ que pretende presidir la Generalitat. Que además tiene el récord del mundo, para España, de muertes por número de habitantes de cada país y a sabiendas que la cifra de nuestros fallecidos avanza hacia los 120.000.

El panorama sanitario español es desolador aunque haya bajado y mucho la tercera ola del Covid que ha sido casi tan destructiva como la primera. Pero lamentablemente en el fracaso de la pública gestión no estamos solos en la UE porque las instituciones europeas también han fracasado en la compra y el aprovisionamiento de vacunas y en el marco europeo, son muchos países los que empiezan a ir por su cuenta y fuera de la coordinación de la UE.

Hungría quiere aplicar a sus ciudadanos vacunas rusas e incluso chinas, no homologadas en la UE. Y algo parecido pasa también en Croacia, Polonia y Eslovaquia. A la vez Austria y Dinamarca se disponen a coordinarse con Israel para la producción de vacunas y Francia y Bélgica empiezan a criticar el pretendido ‘pasaporte verde’ de vacunación, que debería aprobarse este mes de marzo.

Mientras tanto desde Bruselas nos anuncian que llegarán a la UE cientos de millones de la vacuna Moderna pero ¡en el tercer y cuarto trimestre! de 2021, lo que es demasiado tarde, porque para entonces ya se habrán perdido en la Unión Europea miles de vidas y millones de empleos.

Pero a los españoles sobre todo nos preocupa lo que ocurre aquí y ahora. Y en este momento lo que ocurre es que no hay vacunas que aplicar y que vamos con un enorme retraso respecto a otros países. Y lo que es peor, no hay visos de que esta situación en las próximas semanas se pueda revertir.