Arde La Moncloa, donde algunos bomberos enfrían champán

Al Gobierno de Pedro Sánchez le crecen los ‘incendios’ por doquier y en distintos frenes del Palacio de La Moncloa. Y por si algo le faltara le acaba de estallar en las manos el informe del Consejo de Estado sobre el decreto de gestión de los fondos de la UE que el Ejecutivo aprobó en el Congreso, gracias a la abstención que les regaló Vox a cambio de no sabemos qué.

Un informe del Consejo de Estado que preocupará en la UE y que, aunque no es vinculante, si que incluye ‘demoledoras’ -así las llaman en PP y Cs- criticas al Gobierno, aunque se da por bueno el decreto.

Duras críticas del Consejo de Estado que no considera apropiada la vía del decreto en primer lugar. Y en segundo lugar porque considera grave que el decreto carezca de necesarias garantías de control y de supervisión en el uso y adjudicación que se hará en España de las ayudas de la UE.

Y en tercer lugar porque el Consejo de Estado echa en falta en el decreto el informe de la Intervención General del Estado, y el análisis correspondiente sobre el posible ‘impacto’ que el uso de las ayudas europeas tendrá en los Presupuestos Generales del Estado.

En suma un severo varapalo del Consejo de Estado al Gobierno que explica el por qué el Presidente Sánchez lo ocultó y no lo presentó en el Congreso antes de que el decreto se debatiera y se votara para su aprobación. Lo que también deja a Vox en pésima posición.

Sin embargo este no es el único incendio que ayer se intentaba apagar en La Moncloa porque los lugartenientes de Pablo Iglesias han vuelto a la carga en la cuestión de los alquileres y esta vez se han lanzado en contra de la vicepresidenta Nadia Calviño, que rechazó en unas declaraciones intervenir de manera generalizada los alquileres de las viviendas.

Y al fondo de todo ello se mantienen incandescentes las discrepancias de Sánchez, tanto con Casado como con Iglesias, en relación con la renovación del Poder Judicial, aplazada por enésima vez, mientras su Consejo General se dispone a acordar este jueves nuevos e importantes nombramientos.

Sin embargo y a pesar de todos estos incendios, declarados en estancias distintas de La Moncloa, lo peor falta por llegar porque existe el riesgo cada vez mayor de que el fuego alcance el polvorín del Palacio y que haga saltar por los aires el Gobierno de coalición.

Y la mecha, a punto de prenderse, está en las negociaciones de Barcelona para la formación del gobierno catalán. Porque Iglesias ha tenido la osadía de proponer en Cataluña un gobierno de la izquierda presidido por Aragonés de ERC con Albiach de Podem en la vicepresidencia, y con el PSC apoyando desde fuera este demencial gobierno bipartito, a pesar de que fueron Illa y el PSC quienes ganaron las elecciones del 14-F.

Y si Iglesias veta a Salvador Illa y al PSC, para que no puedan liderar la Generalitat, y además lo hace desde la vicepresidencia del Gobierno de España la furia de Sánchez estallará. Y en ese caso Iglesias y sus ministros de Podemos se verán obligados, por destitución, a abandonar el Gobierno de España con un sonoro ‘hasta aquí hemos llegado’ de Sánchez frente a Iglesias.

Y si esta ruptura final se produjera la decisión de Sánchez sería seguida de un cerrado y entusiasta aplauso del PSOE y de los ministros socialistas del Gobierno, mientras en La Moncloa los ahora atareados bomberos de todas estas desavenencias atacarían el fuego con botellas de champán. Y algún que otro taponazo también se escucharía en el Palacio de la Zarzuela y en la sede de La Bolsa del Ibex 35 que está en la plaza de La Lealtad.