El PP será ‘el quinto elemento’ de la geometría de Sánchez

Algo está pasando en la trastienda de la política nacional porque en últimos días y debates parlamentarios hemos visto una notable caída de la tensión entre Pedro Sánchez y Pablo Casado (ayer mismo en el Congreso). Lo que puede ser el preámbulo de acuerdos importantes, como el tan esperado de la renovación del Poder Judicial.

Pero no solo eso, el entendimiento de Sánchez y Casado puede ser mucho más profundo, sobre todo si el Presidente anuncia el final del Gobierno de coalición con Pablo Iglesias y UP, como esperan y desean en el PSOE y en las filas socialistas del Consejo de Ministros.

Y, de producirse ese vuelco que podría se consecuencia del pacto de PSOE y PP sobre la Justicia, entonces se abriría una posible línea o campo de la colaboración entre los dos primeros partidos nacionales del país, camino de una sutil alianza parlamentaria entre ambos hasta las próximas elecciones que probablemente serían convocadas por Sánchez en el otoño de 2022.

Y una vez que la sanidad y la economía hayan mejorado sensiblemente por causa de las vacunas y de los fondos de recuperación de la Unión Europea. De esa manera y hasta la nueva cita electoral Sánchez y Casado vivirían una moderada ‘luna de miel’. Y Sánchez le añadiría a su colección particular de aliados de geometría variable en votaciones parlamentarias ni más ni menos que ¡al PP’, convertido en ese caso en ‘el quinto elemento’.

El primero fue el llamado ‘grupo Frankenstein (UP, ERC, Bildu y PNV) con el que Sánchez sacó adelante la moción de censura a Rajoy, su investidura y los PGE de 2021. El segundo aliado, e inesperado, fueron Arrimadas y Cs que le salvaron a Sánchez la tercera y cuarta prórroga del ‘estado de alarma’ en la primavera de 2020.

El tercero y más sorprendente de los salvadores de Sánchez fue Santiago Abascal que, con la abstención de Vox, le permitió al Presidente aprobar el Decreto de la gestión de los fondos de la UE. Y, en fecha reciente y como cuarto elemento, Sánchez logró aprobar el Decreto para la compensación por la maternidad gracias al apoyo de los diputados de JxC, el partido de Puigdemont.

Y ahora estamos en la antesala de la conquista por Sánchez del ‘quinto elemento’, o aliado en las votaciones parlamentarias, como podría ser el PP. Lo que, de confirmarse, podría ser interpretado como la antesala de una, de facto, ‘Gran Coalición’.

Lo que, por otra parte, le otorgaría a Pablo Iglesias el título ‘nobiliario’ de: ‘el tonto útil más grande del Reino de España’. No en vano Sánchez habría utilizado a Iglesias (y su mediación con el separatismo catalán y Bildu) para la moción de censura contra en junio de 2018, su investidura en enero de 2020 y los PGE de 2021 en diciembre del pasado año.

Y, después de estos servicios que se han pagado a Iglesias con algo más de un año de permanencia (él y su compañera Irene Montero) en el Gobierno de España, el Presidente Sánchez, tras agradecer sus servicios, entregará a su vicepresidente la ‘carta de despido’ y seguirá a partir de ese momento y solo su camino hacia la próxima cita electoral de 2022, adornando su liderazgo con su nueva imagen de moderación y de centralidad.