Sube la tensión en el Gobierno de coalición y en el PP

Mientras siguen mejorando los datos de contagios y muertes del Covid-19 en España, hacia una caída de ‘la tercera ola’ en la que habrá que estar muy vigilantes y sin bajar la guardia, en la política nacional sube la tensión y las polémicas van por barrios o por ‘familias’ políticas.

Para empezar en el seno del Gobierno de coalición donde las relaciones entre Sánchez e Iglesias y los ministros de una y otra parte no cesan de crecer. Aunque uno y otro niegan, de momento, la ruptura y anuncian para el inicio de esta semana un nuevo encuentro entre los primeros gobernantes y dirigentes del PSOE y Podemos, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias.

Y en ese encuentro varias cuestiones relevantes como lo es la renovación del Poder Judicial si que confirma que Sánchez está decidido a excluir a UP del nuevo CGPJ, como exige el PP de Casado para sellar un ‘pacto judicial’, lo que para Iglesias puede ser considerado un ‘casus belli’ en el seno de la coalición.

La segunda gran cuestión es la de la formación del nuevo Gobierno catalán tras las elecciones autonómicas del pasado 14-F. Ahí Sánchez insiste en un Govern presidido por Salvador Illa -ganador en votos de las elecciones pero empatado a 33 escaños con ERC- y con apoyo de ERC y Podem.

Mientras que Junqueras propone un gobierno separatista presidido por Pere Aragonés y con los apoyos de ERC, JxC, CUP y Podem, para relanzar la autodeterminación y pedir la amnistía para los presos y prófugos golpistas.

Pero si Iglesias abandona el ámbito del gobierno tripartito de la izquierda catalana y se pasa -en venganza a, posible pacto de Sánchez y Casado pare renovar el poder judicial- al gobierno separatista de Aragonés, en ese caso estaríamos ante otro ‘casus belli’ y al borde de una total y definitiva ruptura del Gobierno de coalición.

En el centro derecha español también se están viviendo momentos de alta tensión tras el gran batacazo del PP en las elecciones catalanas (donde perdió uno de los 4 diputados que tenía). El que Casado no quiso reconocer como fracaso de su liderazgo y que ha querido solventar con el anuncio del abandono de la sede nacional del PP.

Para de esa manera culpar de todo lo ocurrido en Cataluña, donde además Abascal ha triunfado logrando 11 escaños de Vox , a la reciente confesión de Bárcenas y la corrupción del PP bajo los mandatos de Rajoy y Aznar.

Y ante estas invectivas de Casado contra lo que llama ‘el viejo PP’ ha salido a dar la cara y con contundencia el presidente gallego Alberto Núñez Feijóo, quien culpa a Casado de la derrota catalana y de no reconocer sus errores, en los que el gallego incluye el abandono de la sede del PP.

También en Cs su hundimiento en los comicios catalanes ha afectado al liderazgo de Inés Arrimadas con críticas internas en su partido y con toda clase de rumores sobre oscuras maniobras de Casado y Albert Rivera en pos de un proceso de fusión de PP y Cs que Arrimadas niega y descarta.

Un proyecto que muchos observadores ven como inevitable a medio plazo pero no liderado por Casado sino por Feijóo. Como otros analistas también ven inevitable la ruptura a corto o medio plazo del gobierno de coalición. Aunque uno y otro proceso no irán tan rápidos como sería de esperar y en pos de una clarificación. Pero todo apunta a que algo muy serio no tardará en pasar en el Gobierno de Sánchez y en el centro derecha español.