El pacto judicial de Sánchez y Casado

La tensión en el seno del Gobierno de coalición entre Sánchez e Iglesias no ha llegado al ‘divorcio’ pero parece haber entrado en fase de la separación, a la espera de los próximos acontecimientos. Y mientras PSOE y Podemos hacen vidas políticas separadas, lo que podría facilitar en días próximos el pacto entre Sánchez y Casado para la renovación del Poder Judicial.

En medio de la tormenta de la violencia callejera, que Podemos se niega a condenar, no estaría de más y sería una buena noticia que el presidente Pedro Sánchez y el líder de la oposición Pablo Casado llegarán al acuerdo para la renovación del Poder Judicial, si el Gobierno excluye de la lista del CGPJ representantes afines a Podemos como lo exige el PP.

Un acuerdo necesario e importante al que se añadirían otros pactos relativos al nombramiento del nuevo Defensor del Pueblo, que recaería en el jefe de la oposición de la Asamblea de Madrid, Ángel Gabilondo, y que alcanzaría a la RTVE y al Tribunal Constitucional.

El pacto por la renovación de la Justicia entre Sánchez y Casado puede abrir un paréntesis de ‘paz judicial’ en donde se incluirían el final del proyecto de reforma de la Ley del Poder Judicial criticada en la UE que intenta Sánchez y la búsqueda de consenso a la pretendida reforma del Código Penal.

Si esto es así y Sánchez deja caer las pretensiones invasoras de Iglesias en los órganos judiciales del Estado, ello probaría que la crisis de estabilidad y confianza vigente en el seno del Gobierno de coalición se agranda. Sobre todo una vez que Podemos ha hecho alarde de sus discrepancias hasta el punto de negar la democracia española y no condenar y alentar la violencia callejera que ha seguido a la entrada en prisión del rapero Hasel.

Un virulento personaje al que además le han vuelto a condenar en Lérida, por amenazar a un testigo y por obstrucción a la Justicia, con dos años y medio de cárcel que se sumarán a los nueve meses de prisión que ya tiene, si no recurre inmediatamente esta sentencia ante una instancia superior.

La ‘paz judicial’ entre Sánchez y Casado era una de las grandes asignaturas pendientes de Sánchez antes de poder tomar la decisión de ‘volar solo’ sin Iglesias en el Gobierno. La otra asignatura está en las negociaciones para la formación de Gobierno en Cataluña donde no se descarta que Podemos se sume al bloque separatista como lo pretende ERC.

Lo que supondría la puntilla al acuerdo del Gobierno de coalición de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. Una perentoria necesidad para que este país se integre en un proceso de normalidad democrática e institucional que, con Podemos, era imposible de alcanzar.