Sánchez obligado a cesar a Iglesias

El Gobierno de coalición de Pedro Sánchez está prácticamente acabado y su vicepresidente Pablo Iglesias y ministros de Unidas Podemos están a la espera de ser cesados de una manera fulminante, cuando concluyan este domingo 14-F las elecciones en Cataluña y sea cual sea el resultado.

Y si Sánchez, que también saldrá abrasado por su pacto con Iglesias, no cesa de manera inmediata al jefe de Podemos el creciente malestar en el Gobierno, en el PSOE, en los medios y en amplios sectores del mundo intelectual progresista se volverán contra Sánchez y él presidente lo sabe.

Pero Sánchez, que ya meditaba el cese de Iglesias por sus deslealtades continuas, necesitaba los votos de Podemos para aprobar en diciembre los PGE de 2021 y por ello ha esperado hasta el fin de las elecciones del 14-F.

Y máxime después de conocerse el acuerdo escrito de todos los partidos separatistas (JxC, ERC, CUP y PDeCAT) comprometiéndose a no pactar con el PSC. ‘Un cinturón sanitario’ contra Illa que impide formar un gobierno de la izquierda catalana, con lo que los escaños que obtenga el Podem catalán no le servirán para nada ni a ellos ni al PSC.

Iglesias sabia, temía y esperaba el fin del Gobierno de coalición que duró un año y decidió saltar por el precipicio con sus infamantes declaraciones en las afirmó que España ‘no es una democracia’ y comparó al delincuente y prófugo Puigdemont con los exiliados de la II República española, lo que constituye un ataque a la izquierda y los republicanos, por más que ahora Iglesias intensifique sus improperios a la monarquía.

Unas declaraciones infames con las que Iglesias, además de desafiar a Sánchez por enésima vez, pretendía buscar los votos del secesionismo catalán. Aunque incluso eso le ha salido mal porque han molestado en su coalición En Comu Podem a Ada Colau y les puede hacer perder votos en beneficio del PSC.

Disparates de Iglesias que además desataron una polémica internacional con el ministro ruso de Exteriores, Lavrov, que se ha apoyado en Iglesias para mofarse de España. Y que han provocado una ‘rebelión’ en contra del vicepresidente en el seno del Gobierno a la que se han sumado los ministros

Calvo, Calviño, Marlaska, Robles, Laya y M.J. Montero.

Y todo ello al tiempo que se hacía público un manifiesto contra Iglesias de intelectuales y de varios ex dirigentes y ex gobernantes del PSOE y otros partidos políticos como PP y Cs, exigiendo a Sánchez el cese inmediato de Iglesias por atacar a España desde el Gobierno de la nación.

Todo un revuelo y malestar político que está invadiendo las últimas horas de la campaña electoral catalana y anuncia una crisis de Gobierno que Sánchez llevará a cabo probablemente en días posteriores al 14-F, cesando a Iglesias y a sus ministros de Podemos.

Y todo apunta a que Iglesias sabía lo que le esperaba y que sus infames declaraciones contra España forman parte de su espectáculo de despedida y del discurso político anti democrático y anti español y anti europeo con el que va a emprender la nueva deriva de Podemos desde de la oposición.

De donde Iglesias no saldrá nunca más si es que no lleva a Podemos a su destrucción después de su absoluto fracaso en el Gobierno de la España que él denigra -¿por qué quiso ser ministro de un país no democrático?-, desaprovechando una histórica oportunidad que nunca más tendrá. Y en la que ha dejado en evidencia su villanía y grotesca banalidad, apoyando a los golpistas y pro etarras y traicionando a la izquierda democrática que tanto hizo y brilló durante la Transición.