Rusia denigra a España por culpa de Iglesias y Sánchez 

En el primer encuentro de Josep Borrell con el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, el Alto Representante de Exteriores y Seguridad de la UE ha pedido al ministro ruso la liberación del líder opositor Alexei Navalni (al que agentes rusos han intentado asesinar) y de sus miles seguidores detenidos en Rusia en las últimas semanas.

Ante lo que el jefe de la diplomacia de Rusia respondió a Borrell aludiendo a recientes ‘casos de brutalidad policial en Europa’ y citando, expresamente, a los presos independentistas catalanes de España a los que se refirió Lavrov como víctimas de sentencias judiciales orientadas políticamente.

Sin duda un golpe bajo el del ruso Lavrov al español Borrell en la que ha sido la primera reunión entre el Representante de la UE y el Gobierno ruso. En la que se habló del comercio entre ambas partes, del desarme nuclear, el clima y de la vacuna rusa Sputnik 5, cuyos resultados parecen buenos, por lo que podía ser aceptada por la UE en un tiempo no lejano.

Ante la agresión verbal de Lavrov a España Borrell no podía responder con la contundencia que el ruso merecía sin riesgo de que Lavrov volviera a la carga recordando que: en fecha reciente el vicepresidente del Gobierno de España Pablo Iglesias declaró que en España hay exiliados políticos como Puigdemont -al que comparó con el exilio de la II Republica-; y que el propio presidente Sánchez se ha declarado favorable a conceder el indulto a los presos golpistas catalanes.

Y a buenas horas aparece la ministra de Exteriores Arancha González Laya diciendo que en España ‘no hay presos políticos sino políticos presos’ y diciendo que Rusia no es una democracia porque su afirmación choca con las recientes del vicepresidente Iglesias afirmando que en España hay exiliados políticos como Puigdemont. Y mientras Sánchez se empeña en conceder los indultos a los golpistas.

Los que en opinión de los secesionistas catalanes y los presos golpistas -hoy en campaña electoral- no serán una medida de gracia sino una medida de rectificación del Gobierno de la sentencia del Tribunal Supremo. La que Lavrov, como los secesionistas catalanes, afirma que está manipulada por presiones políticas.

Y desde luego ya sabemos lo que habría hecho Vladimir Putin si en Rusia una de sus regiones hubiera declarado, como ocurrió en Cataluña de una manera unilateral, su independencia: Putin habría enviado los tanques y encarcelado de por vida o liquidado a los sediciosos. Recuérdese ahora lo ocurrido años atrás en Afganistán, o recientemente en Crimea y Ucrania.

Pero lo cierto es que la complicidad de Sánchez e Iglesias con el golpismo catalán provoca esta lamentable situación y explica la denuncia de Lavrov, que no es un político cualquiera, en contra de España. Lo que además ha tenido eco en toda Europa y en medios internacionales de comunicación .

Y lamentamos el mal rato que habrá pasado Borrell por causa del incidente, máxime cuando el Alto Representante de la UE sufrió personalmente los ataques virulentos del secesionismo catalán. E incluso, siendo ministro de Exteriores, fue escupido en el Congreso por un diputado de ERC.

Sin embargo y a pesar de todo Borrell denunció ante Lavrov la detención de Navalni y de sus seguidores y lo hizo en el nombre de los 27 países de la UE y en defensa de la verdad, la justicia y los Derechos Humanos que en Rusia brillan por su ausencia. Así lo hemos visto en el caso Navalni al que agentes del Kremlin han pretendido asesinar meses atrás.