La UE amenaza por la crisis de las vacunas

El incumplimiento de los acuerdos de los laboratorios Pfizer y AstraZeneca con la UE para el suministro de las vacunas contratadas para la lucha contra el Covid-19 se está convirtiendo en una crisis política de gran envergadura y consecuencias imprevisibles.

Sobre todo tras decir el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, que la UE podría invocar el artículo,122 del Tratado de la Unión Europea para imponer a las empresas farmacéuticas medidas de intervención que controlen la producción y distribución de vacunas.

Lo que se añade a las advertencias ya hechas por la Comisión Europea a las empresas farmacéuticas para el control de las exportaciones de vacunas que se fabriquen en el territorio europeo. Lo que anuncia una batalla política y legal en la que no se excluye un enfrentamiento directo con el Reino Unido a quien Bruselas ha señalado como autor de haberse apropiado de vacunas de AstraZeneca que pertenecían a la UE.

Como probablemente el Gobierno de EEUU ha exigido a los laboratorios de Pfizer que prime las entregas de vacunas a USA en menoscabo de la UE. Lo que nos conduce a una batalla política y diplomática en pleno proceso, hoy frenado por falta de viales, de las vacunaciones en Europa.

Y lo que también está generando una crisis interna en la UE donde varios países critican como mala la gestión de la Comisión Europea por falta de control y seguimiento de los contratos firmados con las farmacéuticas. Al tiempo que algunos Estados de la UE se preguntan si no hubiera sido más eficaz para ellos haber hechos contratos nacionales en lugar de europeos, los que en todo caso se hicieron bastante tarde.

Sin embargo esta crisis lo que viene a demostrar es la necesidad de más Europa, pero mejor gestionada y con medidas urgentes y reforzadas en los sectores estratégicos como lo es el sanitario.

Y también requiere firmeza y diplomacia porque si, por causa de la serias amenazas, se rompen los puentes con las farmacéuticas que ahora son las únicas que producen las vacunas autorizadas por la UE en el corto plazo nos quedaremos sin vacunas -salvo que se recurra a China o Rusia- y ello podría abrir una brecha entre los Estados de la Unión al grito de ‘sálvese quien pueda’.

Mano de hierro pues pero en guante de seda y vamos a ver qué nos dicen en las próximas horas los primeros gobernantes europeos Emmanuel Macron y Ángela Merkel que a buen seguro tomarán contacto con Boris Johnson y Joe Biden para buscar una salida política negociada a esta grave situación.