No hay vacunas, se acerca la emergencia 

Eso de que España había superado ‘el pico’ de la tercera ola del virus aún está por ver. Las últimas cifras de muertes (492), contagios (40.285) y la incidencia (899) siguen en lo más alto de esta tercera etapa. Y las noticias que llegan de otros países de la UE como las de la presión hospitalaria en Alemania son preocupantes al igual que está ocurriendo en hospitales de la Comunidad Autonóma de Valencia.

Llevamos tiempo advirtiendo de la gravedad de la situación que el Gobierno, obsesionado con las elecciones catalanas del 14-F, se niega a reconocer. Pero la cuestión sanitaria se acerca en la UE y España a la línea roja de la ‘emergencia’ europea y nacional.

Y ahora nos cuentan que el laboratorio americano de Pfizer y el inglés de AstraZeneca Universidad Oxford no están en condiciones de aportar a los países de la Unión Europea los millones de vacunas a las que estos dos laboratorios se habían comprometido. Y andan mintiendo con excusas de todo orden cuando la sospecha es que los de Pfizer priman a USA, su país, y los de AstraZeneca al suyo, el Reino Unido.

La tensión entre la Comisión Europea de Bruselas y AstraZeneca alcanzó ayer cortas muy altas en una reunión en la que la UE exigió al laboratorio inglés que entregue a la UE de una vez parte de las vacunas producidas y que expliquen dónde están todas las que prometió.

Consecuencia, no hay vacunas suficientes para la UE y tampoco hay para España y por ello se ha suspendido el ritmo de vacunación en Madrid y en Barcelona. Y no sabemos cuándo se va a recuperar esta situación pero los planes europeos y españoles ahora están congelados y en cuarentena hasta no sabemos cuándo.

Naturalmente desde la OMS nos recuerdan que las vacunas sólo llegan a los países más ricos del mundo y que naciones como las africanas no tienen ni siquiera vacunas para atender a sus sanitarios y mayores de alto riesgo. Lo que constituye una dramática e imparable realidad donde no aparece por ninguna parte la solidaridad.

Pero en la Unión Europea tenemos la impresión de que se han cometido fallos y se ha relajado el control y el seguimiento que debieron ejercer sobre los laboratorios y de ahí la sorpresa y el fiasco a los que estamos asistiendo y que mucho nos tememos que en gran parte ya no tienen mas solución que la de esperar y aceptar un importante retraso en la vacunación nacional.