El intolerable timo de AstraZeneca a la UE

Tenemos la impresión de que la Comisión Europea que preside Úrsula Von Der Leyen no ha vigilado como debió el seguimiento estricto de la vacuna inglesa AstraZeneca Universidad de Oxford. Y que, como consecuencia de esa presunta desidia y falta de control, ahora resulta que estos laboratorios acaban de anunciar que no están en condiciones de cumplir su compromiso con la UE.

Es decir, que nos han dado el timo de la vacuna inglesa, y puede que detrás de semejante escándalo esté el mismísimo primer ministro Boris Johnson, que se estaría tomando su particular venganza por haber tenido que ceder ante la UE en el último tramo de la negociación del Brexit.

Y ahora resulta que la vacuna que contra el Covid-19 fue contratada por la UE a los laboratorios de AstraZeneca y Universidad de Oxford no está aún en condiciones de cumplir los acuerdos pactados para la distribución de la vacuna en el territorio continental europeo (España ahí incluida), porque los laboratorios han informado a la UE tener problemas de producción y dicen que solo están en condiciones de suministrar a la Unión Europea el 60 % de lo que habían acordado.

Todo un escándalo que huele a fraude y que ha abierto una investigación por parte de la UE donde se sospecha que AstraZeneca ha podido vender el 40 % que ahora le falta a la UE a terceros países, y ahí incluido el Reino Unido que ya no está en la UE, como si se tratara de una venganza británica post Brexit.

El enfado en la Comisión Europea es monumental y ya se enuncian medidas -si el Reino Unido está de por medio- para limitar el envío de la vacuna de Moderna, que se produce en Alemania, a Gran Bretaña a título de represalia y sin descartar las acciones legales pertinentes contra los laboratorios.

En Londres se recrimina a la UE que se haya tardado en aprobar y autorizar la vacuna AstraZeneca (lo que está previsto esta semana) y parece que ese retraso habría facilitado la venta de la vacuna inglesa a otros países, con lo que rompen sus compromisos con la UE que además ha colaborado en la financiación de la producción de esta vacuna y de otras.

Pues entre este problema de AstraZeneca (la más barata de todas, 6 €. que no necesita conservarse a bajas temperaturas) y los también anunciados retrasos de distribución en la Unión Europea de la vacuna Pzifer -la que por otra parte podría estar priorizando su distribución en USA- la Comisión de la UE ha demostrado no estar a la altura de las circunstancias.

Y esperemos que haya aprendido la dura lección de que en cuestiones de seguridad como es el caso de la pandemia, la UE se debe auto abastecer para depender lo menos posible de los demás.

En estas cuestiones de la Sanidad y en otras consideradas estratégicas. Y ello por más que Europa apueste por él multilateralismo solidario, pero los hechos han demostrado que no todos juegan igual ni de manera limpia y solidaria y que algunos siguen la estela ‘trumpiana’ de ‘America First’.