Sánchez debe escapar y mirar a 2022

Ya sabemos que es un profesional del poder y que no piensa en otra cosa, pero Sánchez ahora se ha metido en un laberinto sin salida y no sabe que hacer porque se le acaba de desplomar un pilar del castillo de naipes de su estrategia nacional con el cambio de fecha de las elecciones catalanas. Las que él esperaba sortear el 14-F sin adelantar los indultos de los golpistas y con Junqueras preso en la cárcel de Lledoners.

Pero ahora, con los comicios catalanes del 30 de mayo, Sánchez no tiene más remedio que indultar y soltar a Junqueras. Quien se lanzará sobre la campaña electoral catalana como un falso Mandela que espera pasar de la cárcel a la Generalitat y que pretende destruir la ‘misteriosa’ candidatura de Salvador Illa en el PSC, tras la caída de Miquel Iceta, ‘el bailarín’ del Bruc.

Y decimos ‘misterioso’ Illa porque no se entiende cómo este ministro de la Sanidad, que alcanzará en primavera la cifra de los 100.000 muertos por Covid en España (récord del mundo por el número de habitantes), haya sido acogido favorablemente en Cataluña como anuncian las encuestas. Lo que solo se explica por el hartazgo de los catalanes de su clase política y del lío fracasado y ruinoso del ‘procés’ hacia ninguna parte.

Además, si el Polifemo Junqueras se instala en la Generalitat, incluso con la ayuda a regañadientes de su enemigo Puigdemont, entonces a Sánchez se le abrirá el frente político del soberanismo catalán con la colaboración de su enemigo interior Pablo Iglesias, tan amigo que es de la autodeterminación.

Un Iglesias retador que mantiene abiertas dentro del Gobierno discrepancias a granel sobre el SMI, la reforma de las pensiones y la reforma laboral, sobre la monarquía, la electricidad y el soberanismo catalán. En suma, un Iglesias agotador que ya no tiene en su poder la ‘bomba atómica’ de los PGE por lo que Sánchez ahora puede prescindir muy fácilmente de él.

Este es el panorama que, invadido por la niebla y la incertidumbre, ahora se intuye desde el puente de mando de La Moncloa, mientras España regresa al reino de los taifas autonómicos y sin un Gobierno nacional al mando de la pandemia como este que ahora no sabe si debe o no confinar al personal, ni qué pasará con las vacunas ni cuando llegarán los fondos de la UE.

Así, y antes que se vuelva a complicar el desafío catalán Sánchez, debe huir en una noche de luna llena del Castillo de Frankenstein para lo que tendrá que dar (antes del Congreso del PSOE de otoño) una patada en el trasero a Iglesias y a sus ministros de Podemos y sin la menor preocupación. Porque, como ha dicho Pepe Bono y con razón, el Partido morado ‘no pinta nada en el Gobierno y sólo está al servicio de un matrimonio’.

Y luego ¿qué? Pues luego Sánchez deberá formar un nuevo Gobierno con ministros independientes y técnicos de primer nivel, acelerar las vacunas y la aplicación de los fondos europeos a ver si consigue superar la pandemia e iniciar la recuperación económica y laboral del país. Y, si las cosas le van bien, entonces Sánchez podrá adelantar las elecciones generales al otoño de 2022.

Para esa fecha Pablo Casado se habrá ‘casado’ -políticamente hablando- con Inés Arrimadas en pos de la foto del bipartidismo de la Transición y Abascal habrá iniciado el repliegue de Vox tras la caída de su ídolo Trump, mientras el combo bolchevique de Iglesias paseará la bandera republicana en pos de una docena de diputados, como en los últimos tiempos de IU.

Y en el Palacio de la Zarzuela del Rey Felipe VI habrá regresado a la calma y su padre el Rey Juan Carlos se habrá marchado, probablemente, a Nueva Zelanda para asistir en compañía de su amigo Pedro Campos a las regatas de la Copa de America que presentarán unos bólidos alados que surcan el agua a gran velocidad.

Y para entonces Sánchez se habrá cambiado de sastre y lucirá un traje azul con raya diplomática y la chaqueta cruzada. Y, con las sienes más blancas, se verá con Biden en La Casa Blanca, con Laschet en la cancillería de Berlín y con Macron en el palacio del Eliseo para hablar, cual estadista, de grandes temas de la actualidad internacional.