Sánchez nos condena a la ‘pandemia permanente’ 

El Gobierno, ahora roto, de Pedro Sánchez, desbordado por la pandemia y el temporal, ha renunciado de momento a dar la batalla nacional contra la tercera ola del covid-19 por motivos de interés político y económico.

Motivos por los que Sánchez ha decidido resignarse al inexplicable fatalismo de una situación nacional de ‘pandemia permanente’. Mientras, se disparan los contagios y las muertes, con nuevo el récord de ayer de 40.197 personas infectadas, que nos coloca en la alarmante proporción de los 575 infectados por cada 100.000 habitantes.

Lo que debería poner en marcha los confinamientos como ya exigen varias CC.AA. y el adelanto a las seis de la tarde el ‘toque de queda’, como acaba de imponerlo Francia.

Entre tanto, el caótico ministro de Sanidad, Salvador Illa, que además juega a ser el candidato sorpresa del PSC en las elecciones catalanas aplazadas al 30 de mayo, advierte que la normativa en vigor impide adelantar ‘el toque de queda’, como reclaman varios gobiernos autónomos, porque el tope oficial está en las 10 horas de la noche, lo que es otro incomprensible error.

Precisamente dichas elecciones catalanas del 14-F, que Pedro Sánchez no quería aplazar y que ahora se van a celebrar el 30 de mayo, era uno de los motivos políticos del Gobierno para evitar confinar. Porque si confinaban el retraso electoral en Cataluña se convertía en obligatorio. Y Sánchez no quería retraso porque ello le empujaba a indultar a Oriol Junqueras, y demás golpistas presos, antes de los comicios catalanes o de lo contrario rompería sus relaciones con Podemos y ERC.

Esta renuncia del Gobierno al confinamiento para frenar en seco el avance del virus en la tercera ola e impulsado por la Cepa Inglesa, llegada a España desde el Reino Unido, Gibraltar y Portugal, no tiene justificación alguna. Y, a la vista del ascenso vertical -no en curva- de los contagios que sufre España todo apunta de que los confinamientos llegarán de manera inevitable y otra vez tarde y mal.

Tampoco la recuperación económica puede ser ahora el argumento que impida los confinamiento. Ni la esperanza de las vacunas, que aunque ahora parecen ir a mejor ritmo (pero con problemas en Pfizer de suministros para la segunda fase de vacunación), puede ser otro motivo para evitar un plan de choque con los confinamientos frente al virus.

Aunque ahora tras el aplazamiento de las elecciones catalanas todo apunta a que los primeros confinamientos locales y regionales pueden empezar en los próximos días y a ser posible cuando antes y con la mayor agilidad. Y ya veremos que hace Sánchez con los golpistas catalanes aunque, nunca se sabe, esta podría ser la oportunidad para que Sánchez rompa con Podemos y ERC y empiece su camino de regreso hacia la normalidad.