No más lecciones democráticas de USA

Hace tiempo que la democracia de los Estados Unidos dejó de ser ejemplar, como lo vimos en las dos guerras ilegales y mentirosas de Irak, pero con la llegada de Donald Trump a La Casa Blanca el déficit democrático americano comenzó a alcanzar cotas escandalosas en todos los órdenes de la vida del país y en las relaciones internacionales.

Y todo ello adornado de unos indecentes comportamientos públicos y un sin fin de mentiras (una especialidad de los gobernantes españoles) y de ciertas autoritarias e ilegales maniobras que han acabado estallando en el corazón del Congreso de los EEUU con el asalto violento y golpista del Capitolio, que fue impulsado por Trump y planificado con antelación.

Un intento de golpe de Estado fallido y zafio protagonizado por una legión de zombis destartalados que previamente fueron arengados por Trump a las puertas de La Casa Blanca y que marcharon al Capitolio para impedir la ‘certificación’ del Congreso de la victoria de Joe Biden en las elecciones presidenciales del pasado 3 de noviembre de 2020.

Semejante insurrección contra el Congreso liderada, alentada y no impedida por el Presidente Trump no puede ocurrir impunemente ni quedar sin una respuesta inmediata del Congreso.

El que debería destituir de manera fulminante e inmediata a Trump utilizando el ‘impeachment’ que para casos como este está perfectamente descrito en la Constitución de EEUU.

Pero si el Congreso y el presidente electo Joe Biden no reaccionan con la rapidez y contundencia que el caso requiere, entones las instituciones de los EEUU quedarán desprestigiadas y debilitadas ante el mundo entero y sus propios ciudadanos, por más que más adelante quede abierta la vía penal contra Trump que sin duda llegará a los tribunales norteamericanos.

Que lecciones puede dar Trump a los regímenes autoritarios del mundo tras el espectáculo bananero del pasado miércoles día 6 que está en la historia negra de los EEUU como una jornada bochornosa que nadie debe olvidar.

Y qué decir del país que se proclama como el más poderoso del Planeta y que apenas disponía de una veintena de policías para defender el Congreso -la sede de la soberanía nacional- ni contaba con un marco legal para pedir ayuda y refuerzos, mientras el batallón zombi de Trump deambulaba a sus anchas por los salones del Capitolio y profanaban las Cámaras del Congreso de donde salieron huyendo los Senadores y Representantes.

Esta crisis de los EEUU deja a la Unión Europea como el único ejemplo y centro de referencia democrática en el mundo libre. Aunque dentro de la UE también hay países como Polonia, Hungría y España donde los niveles de la calidad democrática están en entredicho y bajo vigilancia.

Y ojalá que el Presidente Joe Biden recupere pronto y de manera inequívoca y contundente los valores de justicia social, libertad y democráticos que han marcado la vida y la trayectoria muchas veces -pero no siempre- ejemplar de EEUU.

País al que Europa le debe y no hay que olvidarlo su decisiva colaboración en la guerra contra nazismo y fascismo, los viejos populismos nacionalistas que son los antecedentes del ‘trumpismo’ y de otros movimientos políticos populistas de la extrema izquierda y derecha.

Pero mientras los EEUU y Biden no recuperen la democracia que se olviden de dar lecciones a nadie. Y si alguien busca un lugar de referencia que miren hacia Europa que, de momento, es el mejor modelo ejemplar.