Tempestad sobre Washington 

Bochornoso y lamentable espectáculo del asalto al Congreso de los EEUU  de los manifestantes jaleados por Donald Trump. Los que, ante el silencio cómplice del Presidente y tras un mitin golpista de Trump, han rodeado el Capitolio y entrado en su interior provocando la suspensión de la votación en la que Joe Biden iba a ser confirmado como ganador de las elecciones presidenciales de los EEUU.

Lo que puede tener consecuencias penales para Trump por haber jaleado la insurrección y el asalto al Congreso mientras Biden le exigía defender la Constitución, en una histórica y tensa jornada donde se ha parodiado un golpe de Estado a manos de Trump.

Y todo ello ante la pasividad de la policía y las autoridades de Washington que han permitido semejante ataque contra la sede de la soberanía nacional de los EEUU. Y ante la mirada de todo el mundo que han podido seguir este espectáculo por los primeros canales de la televisión americana.

Un ataque al Capitolio que, de momento, ya ha impedido y aplazado el que el Congresos de EEUU, en su sesión conjunta del Senado y la Cámara de Representantes, confirmara ayer la victoria presidencial de Joe Biden en las elecciones del 3 de noviembre. El último paso antes de la jura del cargo por Biden que se celebrará el día 20 a las puertas del Capitolio en Washington.

La confirmación del Congreso se espera para hoy tras el asalto de ayer, y se llevará a cabo a pesar de que algunos congresistas aún fieles a Trump han pretendido sin éxito impugnar los resultados de algunos Estados e impedir frenar dicha confirmación que apoyarán los demócratas y una buena parte de los congresistas republicanos.

Por otro lado y tras una agotadora noche de infarto en el Estado de Georgia, el pasado martes, el presidente electo de los EE.UU. Joe Biden se ha hecho con el control del Senado, en la repetición electoral de dos puestos de los senadores en el Estado de Georgia. Un triunfo determinante que le otorga a Biden el pleno control del Congreso, una vez que los demócratas tenían la mayoría de la Cámara de Representantes.

La victoria de los demócratas en Georgia certifica el hundimiento de Donald Trump y de sus actuaciones golpistas con las que ha intentado, desde que perdió las elecciones presidenciales del pasado 3 de noviembre, revertir el resultado electoral con maniobras -algunas de ellas ilegales como pronto se verá en los tribunales- con un indecente y anti democrático comportamiento nunca visto en un presidente de Estados Unidos y culminado con el asalto al Congreso. Lo que además ha dejado destrozado el Partido Republicano.

Joe Biden ahora tiene motivos para la preocupación por lo ocurrido ayer en el Congreso y también para esperanza de buen comienzo de su mandato por haber logrado no sólo la presidencia sino también el control del poder legislativo.

En Georgia estaban en juego los dos últimos escaños del Senado tras el empate registrado en ese Estado el pasado 3 de noviembre. Dos escaños decisivos porque de los 100 senadores de la Cámara Alta 50 ya estaban en manos de los republicanos y 48 en las de los demócratas. Y al conseguir estos los dos últimos escaños en Georgia se llega al empate a 50 senadores para cada partido.

Pero los demócratas consiguen el control de esta Camara porque será la vicepresidencia de los EEUU, ahora Kamala Harris, la persona que por ley preside el Senado y tiene el voto decisivo y de calidad en sus manos para deshacer el desempate en cualquier votación.

De esta manera, en contra de lo que le ocurrió al presidente Barak Obama, los republicanos no podrán vetar leyes ni presupuestos ni las medidas más urgentes que ha preparado Biden en la lucha contra la pandemia, el cambio climático y la crisis económica y social del país que Trump ha dejado como la herencia su catastrófica presidencia.

La pesadilla Trump llega finalmente a su final en los EEUU y las relaciones internacionales. Y ahora Trump comienza su particular calvario judicial por las diferentes causas que tiene pendientes en distintos tribunales. Lo que es uno de los motivos por los que Trump intentó revertir el resultado electoral con indecentes actuaciones como la de propiciar el asalto al Congreso.

Para Biden el control absoluto del Congreso (Representantes y Senadores) constituye una gran victoria que completa su triunfo presidencial. Y para Trump la derrota de de Georgia certifica su hundimiento político y personal, camino de un oscuro rincón de la Historia de los EEUU donde figurará como el peor presidente que habitó La Casa Blanca, a donde nunca volverá.