Iglesias asume el liderazgo y Sánchez va por detrás

Sabedor de que su vicepresidente Pablo Iglesias le ha ganado la partida y eclipsado su presidencia, Pedro Sánchez reclama ahora ante su partido el PSOE -que está asustado- la Constitución.

La que él Presidente ha desdeñado con sus pactos con los soberanistas de Bildu y ERC en los PGE y burlado con lamentables concesiones a los filo etarras y golpistas, hasta el punto de eliminar la Lengua Castellana y oficial del Estado de la enseñanza catalana.

Está claro, y así se ha demostrado, que Iglesias, la zorra en el gallinero del Gobierno del PSOE, es más inteligente y más astuto que Sánchez. Y ahora es el líder de la izquierda española, el presidente ‘in pectore’ del Gobierno y gran triunfador de los PGE que el jefe de Podemos pactó con Bildu y ERC, dejando fuera de juego y arrinconada en el centro derecha a Arrimadas.

Dando todo esto por bueno el temor que Sánchez tenía de Iglesias como lo explicitó al decir ‘me quita el sueño’. Y no solo eso, le ha robado también el liderazgo y protagonismo del Gobierno, la izquierda y los PGE.

Y ahora, y una vez que concluyan las elecciones catalanas Pablo Iglesias se presentará como el gran hacedor de un gobierno de izquierdas en Cataluña presidido por ERC y con los votos del PSC y En Comú Podem.

Y ¿qué puede hacer Sánchez a estas alturas? Pues solo una cosa: expulsar a Pablo Iglesias del Gobierno, una vez se aprueben los PGE, diciendo que ahora empieza un nuevo ciclo o etapa política y que prefiere gobernar en solitario hasta el final de la legislatura.

A ver si en ese tiempo de casi tres años Sánchez recupera, además del mando del Gobierno, el liderazgo político en la izquierda y la unidad en el PSOE. Tomando las pertinentes distancias de los nacionalistas y Podemos, y aprovechando la llegada de las vacunas contra la pandemia y los Fondos de la UE para reactivar la economía.

Aunque está claro que las vacunas y los fondos no llegarán, como ahora nos dice Sánchez, a primeros del año de 2021 sino mucho más adelante y una vez que la desesperación ciudadana alcance cotas de indignación nacional. Porque en los seis primeros meses del año de 2021 se espera un desplome del empleo durísimo y casi imposible de frenar.

La obscena exhibición que de los pactos de los PGE han hecho Iglesias diciendo que ha metido a Bildu en ‘la dirección del Estado’, Otegi al afirmar que vienen a Madrid ‘a tumbar el Régimen’ y Rufián presumiendo que van a liquidar la política fiscal de Madrid’ ha provocado un terremoto interno entre dirigentes del PSOE y en su electorado.

Y por ello ahora Sánchez reclama la Constitución tras haber ‘blanqueado’ a Iglesias, Otegi y Junqueras en pos del cambio de Régimen y de la opción de la Republica. La que es y será nueva y gran bandera política que Iglesias, desde dentro o fuera del Gobierno, va a desplegar ante el desconcierto general de un PSOE dividido y de sus votantes que ya se verá a dónde irán.

Sobre todo si Sánchez continúa con Iglesias en el puente de mando de ésta desvencijada nave de España, buque fantasma de los pactos Frankenstein, que avanza sin rumbo cierto y sumida en un sin fin de problemas y averías en lo político, sanitario, económico, social e institucional.