Malestar en el Ejército por el cierre del cuartel de San Sebastián

El Ministerio de Defensa que lidera Margarita Robles se ha visto obligado a difundir, a través de las Agencias EFE y Europa Press, un ‘comentario’ en el que se afirma que la ‘enajenación’ y el cierre del Cuartel militar de Loyola en San Sebastián, no significa que el Ejército abandonará la capital donostiarra. Eso no es negociable’ dice el Ministerio que confirma que las tropas del ejército de tierra, ubicadas en Loyola, se trasladarán en 2021 a otro lugar.

Un comunicado del Ministerio de Defensa que revela el profundo malestar e impacto que en las Fuerzas Armadas ha causado la decisión del presidente Pedro Sánchez de entregar ese cuartel al PNV, a cambio del apoyo de este partido a los PGE. Decisión sorprendente a la que en principio se oponía la ministra Robles, que finalmente tuvo que ceder ante la intervención directa del presidente Sánchez.

No se trata de una operación urbanística para construir viviendas en Loyola, como dice el PNV, sino de una decisión política y simbólica de importante calado impuesta por el PNV a Sánchez para: sacar al Ejército de España de la ciudad de San Sebastián. Y de un cuartel que existe desde 1926 y donde está ubicado el ‘Tercio Viejo de Sicilia’ que tendrá que ser trasladado fuera de la ciudad.

Estamos ante otra concesión política de soberanía nacional de Sánchez al soberanismo vasco, como lo fue la eliminación de la lengua castellana de la enseñanza catalana, o serán la reforma del delito de sedición y la concesión de indultos a los golpistas catalanes.

Naturalmente, la ministra Robles ha tenido una excelente oportunidad para presentar su dimisión ante esta indecente concesión al separatismo vasco, en el que está el PNV. Y su buena imagen en los Ejércitos se verá dañada a pesar de otras actitudes de Robles encomiables, como la defensa del Rey Felipe VI tras los ataques sufridos desde el Gobierno por Iglesias y Garzón.

Lo que también causó malestar en el ámbito militar porque el Rey Felipe VI es el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas Españolas, además de ser el Jefe del Estado al que, hace pocas semanas, el presidente Sánchez le impidió viajar a Barcelona en un gesto lamentable e inconstitucional.

El precio soberanista de los PGE de Sánchez sigue subiendo sin parar ante los aplausos de Podemos y las narices complacientes de un PSOE que hace tiempo que abandonó su compromiso democrático y constitucional.