Grandes manifestaciones contra la Ley Celáa

Sorprende que grandes medios nacionales, en vez de lanzar editoriales en contra de la Ley Celáa, se hayan dedicado este domingo a hacer entrevistas de propaganda a esta ministra que ha destruido -con el apoyo del PSOE- el uso vehicular de la Lengua Castellana en todo el territorio nacional, amén de dañar la libertad de enseñanza.

La respuesta a la Ministra se la dieron ayer miles de ciudadanos en las calles y en caravanas motorizadas ante la imposibilidad de manifestaciones a pie.

No en vano, lo de prohibir manifestaciones contra el Gobierno era uno si no el principal objetivo de los seis meses de ‘estado de alarma’ que nos impuso Pedro Sánchez, temeroso de una cadena de protestas por la avalancha del paro y la ruina de muchos sectores productivos del país, desde el turismo al comercio, la hostelería y la restauración.

Y preguntamos ¿Qué dicen de la Lengua Castellana estos barones del PSOE que dan pellizcos de monja y se arrodillan ante su líder Sánchez. ¿Dónde se han metido Vara, García Paje, Díaz, Lamban y los demás dirigentes que no se atreven a plantarle cara a Sánchez como debieran?

Pues todo ellos y sus medios de comunicación, como El País, permanecen asustados y escondidos bajo la cama, porque le temen a Sánchez más que a un viejo fantasma y todos están acomodados y a ver venir el paulatino desguace y la destrucción del Régimen de la Transición.

A sabiendas todos que lo de la Lengua Castellana es un pago anticipado a ese partido separatista y golpista que es ERC y con el que Pablo Iglesias, que es ahora el que manda, pretende aprobar los PGE de 2021.

Y a lo que pronto se sumará la reforma del delito de sedición y los indultos a los golpistas condenados y presos, mientras que el ministro de interior no cesa en dar ventajas penitenciarias a los más sanguinarios presos de ETA para que los de Bildu se sumen al festejo de los PGE. Que son lo único que le interesa a Sánchez para mantenerse en el poder hasta el final de esta tan desastrosa legislatura.

La manifestación de la Ley Celáa no servirá para nada, aunque muestra que el nivel de indignación de la sociedad española sube sin cesar. Lo que Pedro Sánchez cree que apaciguará con las vacunas y los fondos de la UE que, ya se verá, no irán ni vendrán tan rápidos como lo pregona, mintiendo otra vez, el Gobierno.

Y que en todo caso no lograrán que las empresas y familias que se han arruinado recuperen lo que han perdido para siempre -como los que han perdido sus vidas que sin cerca de 70.000 españoles- por culpa de un Gobierno incapaz de ofrecer una gestión eficaz y una respuesta solidaria de unidad nacional.