Sánchez e Iglesias, abrazos y puñaladas

¿Sería capaz Pablo Iglesias de romper el Gobierno de coalición con Pedro Sánchez antes de final de año, aunque facilite el regreso del PP al poder?

Desde luego que sí, de hecho ya lo hizo cuando en marzo de 2016 hundió el primer intento de investidura de Pedro Sánchez tras el pacto de Gobierno de coalición del PSOE con Cs que Pedro Sánchez y Albert Rivera firmaron ante el cuadro de ‘El abrazo’ de Genovés en el Congreso de los Diputados’.

Podemos votó en contra de Sánchez, tras un bronco discurso de Iglesias en el que sacó de paseo ‘la cal viva’ de los GAL de Felipe González. Y Mariano Rajoy siguió en el poder, volvió a ganar las elecciones de junio de 2016 con las que renovó el poder tras la expulsión de Sánchez de la secretaría general del PSOE en octubre de ese año.

Luego Iglesias es capaz de volver a fulminar a Sánchez si se le presenta la ocasión o si ve en peligro su actual posición de vicepresidente del Gobierno de España.

Y viceversa Sánchez es capaz de fulminar a Iglesias cuando haya logrado los PGE de 2021. Y lo demostró cuando Sánchez ganó las elecciones de abril de 2019 y comenzó a negociar el Gobierno de coalición con Iglesias, pero el líder del PSOE rompió el pacto en el último minuto diciendo que Iglesias le quitaba ‘el sueño’.

Luego y tras la repetición de los comicios generales, en noviembre de 2019, Sánchez e Iglesias pactaron la coalición y se fundieron en otro abrazo en un salón del Congreso y ante las cámaras de televisión. Poniendo punto final al  ‘insomnio’ de Sánchez en línea con las palabras de Manuel Fraga en las que afirmó que ‘la política hace extraños compañeros de cama’.

Ahora después de once meses de Gobierno de coalición en los que hubo tensiones, desavenencias y deslealtades, hemos llegado al momento clave de los pactos de los PGE de 2021 y de las alianzas estratégicas. Sabiendo como saben Sánchez e Iglesias que una vez aprobados los PGE el pacto del Gobierno de coalición ya no es necesario y menos aún imprescindible.

Por lo que Sánchez, harto de las intrigas y deslealtades de Iglesias, podría tras las elecciones catalanas de febrero próximo, cesar a Iglesias y a sus ministros de Podemos, convencido de que con los PGE en su poder podrá gobernar en minoría hasta el final de la legislatura. Tiempo en el que con las vacunas contra la pandemia y los Fondos de la UE podrá dar un vuelco a la pésima situación económica y social del país sin tener que compartir esas mejoras con Iglesias.

El que, sabedor del riesgo que corre cuando se aprueben los PGE, querrá imponer un pacto de Presupuestos de izquierdas con Bildu y ERC a la vez que Iglesias le exigirá a Sánchez la ruptura con Arrimadas.

Y puede que lo haga con un ultimátum que podría llegar en los próximos días o semanas con la advertencia de Iglesias a Sánchez de que, si no hay pacto de los PGE con Bildu y ERC, Podemos se irá del Gobierno y dejará a Sánchez a las puertas de elecciones anticipadas y con el riesgo de que la derecha regrese al poder.

En lo que se llama la estrategia de ‘morir matando’ y culpando a Sánchez de pasarse a la derecha. Mientras que si es Sánchez quien fulmina a Iglesias en febrero entonces lo hará diciendo que Iglesias le ha sido ‘absolutamente desleal’.

Las espadas están, pues, en alto entre Sánchez e Iglesias y veremos que pasa en estas semanas de trámite parlamentario y negociación de los PGE. Puede seguir juntos hasta agotar la legislatura o pude, uno u otro, romper.