Se perdió el ‘Ingenio’

El satélite español llamado ‘Ingenio’, que en la madrugada de ayer se lanzó al espacio a bordo de un cohete Vega de la Agencia Espacial Europea desde la base de Kurú de la Guayana Francesa, se ha perdido en el espacio pocos minutos después del lanzamiento sin que nadie sepa dónde está y si aún se puede recuperar.

Al margen de este lamentable incidente, que simboliza la crisis en la que viven la UE y España, este fracaso de la Agencia Espacial Europea -la que el ministro astronauta Pedro Duque quería presidir-, la noticia viene a confirmar algo que sabíamos o sospechábamos desde hace ya tiempo: los españoles hemos perdido ‘el ingenio’.

Y nuestros gobernantes también la cordura y la capacidad de encuentro y de gestión de la vida pública de este país en ‘los tiempos del cólera’ y del desastre económico y social nacional en los que ahora malvivimos y de los que no vamos a salir pronto ni bien parados.

De momento con una deuda histórica de más del 114 % del PIB y en el día de ayer con otro récord negro de muertes (435 personas) por el Covid en la segunda ola de la Pandemia. De la que los gobernantes dicen que vamos saliendo, pero lamentablemente y en muchos casos hacia el cementerio.

En nuestra Europa las cosas no están mejor aunque no tan mal como en España porque aquí a los problemas sanitarios y económicos se suman los políticos e institucionales como consecuencia de la frugalidad del Gobierno de coalición. O más bien bicéfalo de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias que está empeñado a sacar adelante unos Presupuestos expansivos en gasto y nada aptos para la productividad y el empleo.

Unos PGE por los que el Ejecutivo va a pagar un altísimo precio político e institucional a los filo etarras de Bildu, al PNV insaciable y a los separatistas y golpistas de PDeCAT y ERC. Un grupo de formaciones rupturistas que, por añadidura y como lo han pregonado desde Bildu, también quieren ‘tumbar’ el Régimen de la Transición en pos de un nuevo modelo populista, radical e izquierdista, como el que ahora están avalando Sánchez e Iglesias.

El objetivo del satélite español Ingenio ahora perdido en el espacio era el de observar la Tierra desde cientos de kilómetros de altura, e imaginamos que de especial manera a España y a los españoles a ver si con la perspectiva espacial descubríamos algo nuevo que nos permitiera reconducir el rumbo perdido del país.

Pero el satélite, ironía del destino, también se ha perdido y ahora tendremos que seguir nuestro errático camino pie a tierra y en la esperanza de que los gobernantes si no recuperan el ingenio y la imaginación al menos deberían de recuperar la cordura y el sentido común.

Lo que es difícil de imaginar con los ‘iluminati’ que nos gobiernan y que por nada del mundo se quieren marchar. Y a ser posible a bordo de una nueva nave ‘Ingenio’ y en otra intentona de lanzamiento espacial.