Primer discurso incompleto de Biden

Demasiado timorato y ceremonioso el primer discurso de Joe Biden, en la madrugada de ayer domingo, tras conocerse su victoria final sobre Donald Trump. El presidente electo puede que, con un exceso de prudencia, habló sobre todo de la necesidad de unir a los norteamericanos y de acabar con la tensión y el enfrentamiento que Trump sigue agitando para lanzar, en esta semana que ahora comienza, su última ofensiva judicial.

Pero creemos que Biden en ese primer discurso de la victoria se olvidó y mucho de los más de 74 millones que lo han llevado al triunfo electoral a los que le debe todo. Y a los que debió de anunciar cambios inmediatos en la política nacional americana y el final absoluto de una dramática y penosa etapa de cuatro años de gobierno de Trump.

Puede que los asesores de Biden le pidieran máxima prudencia, al menos hasta el próximo día 14 a la espera de que el Colegio Electoral proclame el nombre oficial del vencedor. Pero Biden pareció mostrarse más preocupado por los votantes republicanos que por los demócratas y en ello se equivocó porque un líder nacional debe mostrar desde el principio firmeza y autoridad.

Está bien que el presidente electo alardee de moderación, en pos de lograr pronto el título de estadista, pero en estos últimos cuatro años en EEUU han pasado demasiadas cosas difíciles de olvidar y menos aún en este que fue un incompleto y primer discurso político de Biden.

Aunque parece que Biden va a reaccionar y que pronto anunciará un plan de acción urgente contra la pandemia del coronavirus Lo que debió de haber dicho ya el domingo en compañía de otras futuras decisiones como las que espera su cuerpo electoral.

Mientras tanto, Trump sigue tronando en Twitter, despreciando la realidad de los resultados electorales y dispuesto a disfrazar su salida del poder como un presunto fraude electoral.

Lo que ya casi nadie, con un mínimo de sentido común, lo va a aceptar.

Y lo que está que está haciendo subir la indignación en el seno del Partido Republicano desde donde el ex presidente Georges W. Bush felicitó ayer a Biden por su victoria. Sumándose a su hermano Jeb Bush y otros dirigentes republicanos que temerosos están de que la ola favorable de Biden les haga perder -en Georgia- el control que tenían en el Senado lo que completaría la derrota republicana de Trump.

Es verdad que, como se suele decir, ‘las cosas de Palacio van despacio’. Pero no deben ir tan despacio ni ser tan timoratas como Biden las está llevando a cabo. Hasta que comprenda que Trump se va a resistir hasta el final y, en ese caso y si tiene la nominación oficial del Colegio Electoral, Biden deberá actuar y responder a Trump con más firmeza y autoridad.