‘Black Hawk’ derribado

Ha costado y hasta el último minuto ha estado 'disparando' rabia y fuego pero todo apunta, en Georgia, Pensilvania, Nevada y Arizona, que Donald Trump ha sido ‘derribado’ de la presidencia de los EEUU, que ha profanado y en estas elecciones hasta el último momento negando los resultados, hablando de fraude y acusando al virtual triunfador Joe Biden de haberle robado la victoria.

Esta vez y al contrario de lo que ocurre en la película de Rydley Scott ‘Black Hawk Down’, los buenos estaban en tierra y eran la mayoría de los electores de  EEUU, 72.500.000 ciudadanos los que derribaron la bronca y desafiante presidencia de Trump. El que, con sus mentiras y ataques a la Democracia, ha conseguido unir en su contra a los grandes medios de la comunicación americanos y a emblemáticos dirigentes del Partido Republicano.

Y aunque el lento y desesperante recuento de los últimos cinco Estados en liza anunciaba expedito para Biden el camino de la victoria, quien confirmó y prácticamente anunció la victoria de Biden fue el Servicio Secreto americano que, en la madrugada del viernes, ya había desplegado un gran dispositivo de seguridad en torno al candidato Demócrata al que consideraban el nuevo presidente de los Estados Unidos.

Sin duda un buen día para la historia de este gran país y una gran noticia para el conjunto del Planeta Tierra por la caída y marcha de este histriónico y desastroso presidente USA, sin duda el peor de su Historia, que quedará en el recuerdo de muchos como una pesadilla. O como una ‘tempestad’ de cuatro años sobre el cielo de Washington, la capital de la primera potencia del mundo.

Ahora, y mal que le pese, Donald Trump, o Donald Duck es el ‘pato cojo’ saliente de la presidencia de los EEUU durante los próximos dos meses y hasta la esperada y solemne toma de posesión de Joe Biden el próximo 20 de enero en las escalinatas del Capitolio.

Aunque antes todavía podremos asistir a los últimos disparates, o la traca final, de la despedida del Jocker de la política de los últimos años. Porque Trump está dispuesto a agotar la vía judicial e incluso a recurrir al Tribunal Supremo donde los magistrados conservadores son mayoría.

Pero todo apunta a que la mala suerte de Trump en las elecciones ya está echada, como lo demuestra el propio y furioso estrambote con el que Trump, acusó a Biden de robarle la victoria. Otro error con el que consiguió unir en su contra , a los cinco grandes canales de la poderosa televisión americana, FOX, CNN, ABC, CBS Y NBC -de ‘mafia de la prensa’ los llamaron los niñatos de Trump- en contra de Donald Trump.

Y junto a ellos a primeras espadas del Partido Republicano. Donde, a buen seguro y, pasado el mal trago de la derrota, se habrá instalado cierto alivio y descanso porque ya no tendrán que defender lo indefendible, como ocurrió con el ‘impeachment’ de Trump en el Senado.

Y alivio en Europa por la derrota y la marcha de un personaje que destrozó la  relación atlántica y planteó una injusta batalla comercial contra sus aliados de la UE. Como también lo hizo contra el cambio climático, la inmigración y los defensores de los Derechos Humanos y la igualdad de género y racial.

El tiempo populista de Trump se ha terminado y ahora estamos en el inicio de una nueva era en los EEUU y en la política internacional.