Biden lidera el ‘Open USA’ 

Los grandes medios de comunicación de los EE.UU. calificaron la noche electoral de alta tensión y nerviosismo, como de ‘comerse las uñas’ o de recuento ‘a punta de navaja’, lo que en España llamamos llegada ‘en un pañuelo’.

Y con razón, porque todavía estamos en esa recta final del recuento que parece decantarse definitivamente en favor del candidato Demócrata Joe Biden -el candidato presidencial más votado en la historia de EE.UU.- en este final todavía abierto ‘Open USA’ de las elecciones presidenciales americanas que han entrado en el ‘tie break’ con clara ventaja de Biden.

Y en medio de protestas, petición de recuento en Wisconsin y amenazas de recursos ante el Tribunal Supremo, de un Donald Trump que se resiste a dar por cerrado el recuento y a reconocer su derrota. Y que habló de un ‘mágico vuelco’ de los resultados en voto por correo en Michigan y Wisconsin, que es donde Biden parece tener asegurada la victoria mientras no renuncia a la batalla final en Pensilvania.

Las encuestas electorales han vuelto a fracasar aunque, al final, acierten en la victoria de Biden porque Trump consiguió una meritoria remontada en los últimos días de campaña y especialmente en los votos populares (se queda a dos millones de Biden) aunque insuficientes para ganar.

En cuanto a las elecciones del Congreso todo dice que el Senado va a seguir bajo el control Republicano y la Cámara de Representantes bajo el control Demócrata. Pero la jugada maestra de la partida, el jaque mate a Trump, parece estar ahora al alcance de Biden tras confirmarse su victoria en Wisconsin y mientras mantiene su corta ventaja en Michigan.

Lo que de confirmarse sería una excelente noticia para la Unión Europea, y España ahí incluida, y el comercio y las relaciones internacionales donde Trump había irrumpido cuál elefante en una cacharrería. Y que a partir de ahora puede regresar a una cierta normalidad.

Lo que, por otra parte, pondría punto final a la pesadilla de la presidencia de Donald Trump que ha durado cuatro años con su populismo radical de una derecha extrema que ha pretendido burlar normas esenciales de la vida y la tradición democrática de los EE.UU.

Un Trump que se resiste a reconocer su derrota con elegancia y que puede acabar teniendo un aparatoso y penoso final. En el que ya veríamos que es lo que ocurre, si se confirma la victoria de Biden, de aquí a la toma oficial de posesión de la presidencia americana prevista para el 20 de enero de 2021, lo que dejaría a Trump en el rol de presidente saliente en los dos próximos meses. El llamado tiempo del ‘pato cojo’ que para colmo se llama Donald (Duck).