El mundo pendiente de los EE.UU. 

Comienza la jornada electoral en los Estados Unidos y el mundo entero está pendiente del resultado y del nombre del nuevo Presidente que gobernará el país los próximos cuatro años, desde enero de 2021 hasta finales de 2024.

Estas elecciones no son comparables al cualquier otra anterior en USA dado que, la experiencia de los cuatro convulsos últimos años bajo la presidencia de Donald Trump, anuncia, si el actual Presidente logra el segundo mandato, un tiempo conflictivo en los EE,UU., con sus riesgos añadidos para la unidad nacional y la democracia del país. Y serios problemas también en relaciones internacionales y para la economía mundial y global.

Mientras que la victoria de Joe Biden, además de poner punto final a esta tan larga y asombrosa pesadilla de Trump, permitiría un reencuentro entre la fracturada población americana, la recuperación de principios democráticos dañados en el vigente mandato de Trump, y el regreso a pautas de diálogo y normalidad política y económica.

Y también se abriría un tiempo para la recuperación de los sectores dañados y más débiles de la sociedad norteamericana, las víctimas de la pandemia y de la crisis económica, del regreso del racismo y en medio de una creciente desigualdad.

Para Europa, y España ahí incluida, la victoria de Biden sería una excelente noticia porque Trump despreció a la Unión Europea y a la OTAN. E incluso abrió una guerra comercial con el ‘viejo continente’, además de orientar su prioridad estrategia económica y de seguridad hacia Asía en menoscabo de la UE y de la histórica y especial relación de los Estados Unidos con Europa desde el final de la II Guerra Mundial.

Es cierto que en el mandato de Trump los EE.UU. no se metieron en nuevas guerras, como si hicieron sus predecesores, pero nada impide imaginar que un Trump victorioso por segunda vez no quiera incluir en su currículum una aventura militar y puede incluso que ello sea su asignatura pendiente.

Nunca en La Casa Blanca se ha visto un personaje tan estridente y tan poco preparado para gobernar el país como Trump. Un personaje asombroso por su propensión a las payasadas y a los disparates gratuitos que además tiene bajo su mando el arsenal nuclear más poderoso del mundo. Y que incluso ha desvelado que los EE.UU. tienen una nueva y poderosa arma secreta, -con lo que ha dejado de ser secreta- aunque no ha desvelado en qué consiste.

¿Qué va a pasar hoy en los EE.UU. y cuándo y a qué hora se conocerán los resultados y el nombre del nuevo presidente? Nadie lo sabe a pesar de que ya están depositados casi 95 millones de votos en los colegios electorales, en voto por correo y anticipado personalmente, porque ya son muchos los ciudadanos que temen contagiarse del virus en las esperadas largas colas de los colegios electorales.

Y si tantos ciudadanos temen a la pandemia en buena lógica también deberían temer a Trump que sigue negándola a pesar de que él mismo se contagio y que, en los últimos días, el crecimiento de los contagios en USA ha sido espectacular. Pero Trump tiene su público populista conservador, no se da por vencido y está dando una vertiginosa batalla electoral final en los llamados ‘estados decisivos’ para el recuento de los ‘votos electorales’ que deciden la victoria.

Está claro que Biden no es un líder poderoso y carismático, sino un político moderado y dialogante que es lo que a lo mejor necesita ahora USA. Pero su falta de carácter constituye el flanco débil, que el candidato demócrata ha querido reforzar con su aspirante a Vicepresidenta Kamala Harris, la fiscal y Senadora que sí tiene firmeza y liderazgo.

En cuanto al escrutinio y el resultado en la noche electoral todo apunta que se atrasará al miércoles 4 y que estará plagado de protestas y recursos en los tribunales. Salvo que la victoria de Biden sea clara y abrumadora como aún lo anuncian las últimas encuestas. Aunque el precedente de la derrota en 2016 de Hillary Clinton por los votos electorales de Estados Industriales a no pocos analistas y observadores de prestigio les hace dudar.

En todo caso ya sólo faltan unas horas para que comience el gran y mayor espectáculo político del mundo y ya está en marcha la imparable cuenta atrás. Ojalá que sea Biden el triunfador. De lo contrario prepárense a ver la traca y los fuegos de artificio del segundo mandato de Trump.