La Hidra bicéfala de La Moncloa come soberanía nacional

El impresentable numerito que el presidente en funciones de Cataluña, Pere Aragonés, ha montado ante la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von Der Leyen, en la teleconferencia de presidentes autonómicos, pidiendo la independencia y la autodeterminación para Cataluña y denunciando la inhabilitación del ‘pobre’ Quim Torra por la Justicia española, ha sido otra de las concesiones soberanistas que Pedro Sánchez le tiene que hacer a ERC.

Otro pago en especies de soberanía nacional española a ERC para que este partido, que lidera el preso golpista Oriol Junqueras, les apruebe los PGE de 2021 a la cúpula ‘bicéfala’ del Gobierno Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. Los que hoy presentarán sus cuentas públicas al estilo de las del Gran Capitán (‘picos palas y azadones, dos millones’) y confiados en que les van a sacar a la UE 72.000 millones de euros, ‘gratis et amore’.

Y, todavía, al Gobierno bicéfalo le queda por pagar a ERC el peaje de los indultos express para los golpistas catalanes, a fin de que Junqueras pueda ser elegido presidente de la Generalitat de Cataluña en los comicios del 14 de febrero. Y para que en el otoño de 2021 podamos regresar a la bronca del independentismo catalán.

Lo que Sánchez espera poder apaciguar enseñando al Gobierno catalán, y al vasco, los fajos de billetes de los Fondos de la UE con la advertencia clara de que si arman líos no cobran.

La vergonzosa dependencia del Gobierno de España del golpismo catalán que fomenta Iglesias -el íncubo- y se traga Sánchez -el súcubo- como la espada de un faquir, está también en el origen del caótico estado de alarma por seis meses -lo que rechaza el PP que sólo acepta dos meses- que ha empezado por quince días y a la que también le ponen pegas ERC, Cs y la CEOE.

Y cuyo mando nacional Sánchez no quiere asumir (por ahora) para que se carguen de responsabilidades las CC.AA. precisamente porque los dos gobiernos de Cataluña y País Vasco se lo impiden porque ellos no quieren estar a las órdenes directas del Gobierno de España. Al contrario ERC quiere más poder.

Naturalmente, Sánchez tiene ahora como argumento los Fondos de la UE por los que suspiran vascos y catalanes. Pero a pesar de todo ello se humilla ante los soberanistas de los Gobiernos vasco y catalán, empujado por Pablo Iglesias, el presidente ‘bis’ del Gobierno bicéfalo que cada vez manda más en La Moncloa, que se ha convertido en la guarida de esta Hidra de dos cabezas de la política española.

Dicen los que todavía creen que ‘Sánchez es del PSOE y que el PSOE no es de Sánchez’ que el presidente podría cortar de un tajo la cabeza de Iglesias con el moño incluido, una vez que tenga a buen recaudo los PGE y dos años de legislatura por delante.

Y que entonces se vengará los abusos de Iglesias, los insomnios que le ha producido y los chantajes que el jefe de UP le ha planteado en este primer año de Gobierno de coalición. Pero hasta que Sánchez no haya agotado el trámite, o si se quiere el ‘trance’, presupuestario, el presidente ‘A’ de este Gobierno seguirá tragando quina y aguantando a su compañero bicéfalo, el presidente ‘B’.

A no ser que, como dice Joaquín Leguina, el PSOE no existe porque lo ha suplantado Sánchez y en ese caso Sánchez continuará su cabalgada ciega en del liderazgo de la izquierda radical europea, con Iglesias a la grupa y sin mirar el terreno que pisan ni hacia dónde van. Convencidos ambos artistas que, como se dice en el final de la película Casablanca, este es solamente ‘el comienzo de una hermosa amistad’. El tiempo lo dirá.