Casado debería ofrecer hoy el ‘Gobierno de unidad nacional’

El ascenso imparable de la segunda ola del coronavirus en España (y buena parte de Europa) que nos acerca al ‘estado de alarma con toque de queda’, sumada a las malas cifras de la economía y el paro que se anuncian para el cuarto trimestre de 2020, y a la tensión institucional por el control del Poder Judicial conforman el tríptico del momento español en cuyo marco se va a iniciar en el Congreso de los Diputados el debate de la moción de censura que Vox presentó contra el Presidente Pedro Sánchez.

Un debate y una moción que se anuncian bronco e inútil porque Vox perderá la votación en la Cámara aunque su líder Santiago Abascal -que dice que la ganará ‘en la calle’- les cantará ‘las 40 en bastos’ al presidente Sánchez y al vicepresidente Iglesias al que Vox pide 13 años de cárcel en el TS por cuatro presuntos delitos en el llamado ‘caso Dina’.

Regresamos pues al Parlamento de los desencuentros y los garrotazos ante los ojos atónitos de millones de ciudadanos españoles que, asustados por el avance de la pandemia y el hundimiento de la economía, ven con desánimo y creciente indignación la pésima gestión pública del Gobierno de coalición y la incapacidad de la Oposición para ofrecer acuerdos de Estado.

Los que, a medida que avanza la pandemia y se hunde la economía, no son posibles salvo que el PP de Pablo Casado -que juega con infantil empeño a esconder el sentido del voto del PP- se atreva a dar un paso al frente para proponer al presidente Sánchez, en el Congreso y ante toda España, formar un ‘Gobierno de unidad nacional’ PSOE, PP, Cs, con 210 diputados (sin UP) para abordar la crisis de Estado que está sufriendo el país.

Porque ‘de Estado’ es el problema una vez que a la crisis de la sanidad y la economía se han unido el veto y los ataques a La Corona desde el Gobierno, y la seria advertencia de la Unión Europea contra la pretensión de Sánchez de violentar la independencia judicial a través de la proposición de Ley que PSOE y UP han presentado en el Congreso para modificar la Ley Orgánica del Poder Judicial.

Esta propuesta de ‘Gobierno de unidad nacional’ es la que debería de hacer hoy en el Congreso Pablo Casado como líder del PP y de la Oposición en lugar de polemizar con Santiago Abascal sobre el liderazgo de la derecha, o de entrar en carrera con Vox, para ver quién es el que más ‘chifla’ en contra de Sánchez e Iglesias. Los que a su vez armados están con sus respectivas estacas de ‘cristobitas’ para correr a palos a los jefes de Vox y del PP.

Si Casado hace la propuesta de ‘Gobierno de unidad nacional’ que, con casi total seguridad rechazará Pedro Sánchez, los españoles entonces ya sabrán el nombre del gran responsable y único culpable de la situación: Sánchez. Y allá el y su cabalgada ciega por el borde del precipicio de una España fallida, subido a las espaldas de su criatura Frankenstein.

Un Sánchez, que está acelerando su negociación con Podemos y ERC para aprobar los PGE de 2021 (aceptando las subidas fiscales que propone UP), que podría garantizarse su estabilidad política unos años más. Aunque ello no le servirá para hacer frente a la indignación ciudadana que a punto está de estallar en las calles, ni para abatir el virus, la crisis económica y la crisis institucional del país, que necesita de reformas y amplias mayorías de corte democrático y constitucional.

Problemas complejos y de calado que están bajo vigilancia de la UE y que aumentarán si, como Sánchez prometió, el Presidente concede los indultos a los golpistas catalanes. En cuyo caso Oriol Junqueras llegará -como lo anuncian las encuestas- a la presidencia de la Generalitat en las elecciones catalanas del 14 de febrero de 2021. Y entonces el líder de ERC, tal y como prometió sin recato, volverá a la declaración unilateral de la independencia de Cataluña abriendo de nuevo en canal el desafío catalán.