Sánchez, tocado en la UE, empieza a recular

Aunque Pedro Sánchez no ha dicho que retira su polémica proposición de Ley con la que busca el control del Poder Judicial y el fin de la separación de los poderes del Estado, lo cierto es que ayer comenzó a recular después de recibir un serio aviso de la Comisión Europea sobre su pretensión de liquidar la independencia de la Justicia en España.

Por ello Sánchez anunció en Bruselas que invita al PP a volver a la mesa de la negociación para renovar el Consejo General del Poder Judicial, tras decir que ‘respeta’ la advertencia de la Comisión Europea sobre su propuesta de nueva Ley.

Pero sin querer hacer Sánchez valoraciones sobre dicha ‘advertencia’ que se ha convertido en un aviso y precedente sobre la actitud no democrática del presidente español. El que ante los medios intentó justificar su nueva Ley con el argumento inservible de que el PP bloquea el CGPJ, como años atrás lo hizo el PSOE. Y lo que en ningún caso justifica que él y su Gobierno se lancen a romper la independencia de la Justicia en España y liquidar ahora la separación de los Poderes del Estado.

Para la imagen de España y el prestigio de Sánchez el aviso de la Comisión (a la que intentan explicar lo inexplicable) la proposición de Ley del Poder Judicial de Sánchez es una muy mala noticia. Y si Sánchez insiste en seguir por ese camino se va a estrellar frente al muro de la Comisión y Parlamento de la UE y acabará poniendo en riesgo las prometidas ayudas financieras a España por parte de la UE.

Lo que sería letal para Sánchez y para España. De ahí que Sánchez empiece a recular pidiéndole al PP que regrese a la negociación, lo que por otra parte no estaría nada mal, siembre que el Gobierno acepte una negociación clara y razonable y no con imposiciones del PSOE y sobre todo de Podemos que pretende colocar representantes de este partido en el CGPJ.

Se queja Sánchez de que el PP haga oposición a su Gobierno en instancias de la UE calificando estas iniciativas de anti patrióticas. Pero mucho más anti patriótico son sus propuestas para dañar la independencia de la Justicia o sus acuerdos con los soberanistas de Bildu y los separatistas de ERC.

Pero si a pesar de las advertencias de la UE Sánchez insiste en reformar la Ley rebajando de los tres quintos del Parlamento a la mayoría absoluta el tope para nombrar 12 de los Consejeros del CGPJ entonces se enfrentará a la UE, el Tribunal Constitucional, a la mayoría de la judicatura y los medios de comunicación y puede que también a una buena parte del PSOE donde ya se detectan movimientos en contra de esta polémica reforma legal.

Por todo ello da la impresión de que a nada que el PP se preste a volver a negociar la renovación del Poder Judicial Sánchez se agarrará a ese clavo sin muchas contemplaciones porque la vía del desafío a la UE y al TC es demasiado arriesgada y difícil de sortear.