Nadal un ejemplo en una España fallida

‘¿Es España un Estado fallido y cómo debe tratarlo la UE?’. Así titula su Tribuna en el prestigioso diario suizo Neue Zurcher Zeitung, el profesor de economía de la Universidad de Bundesswher de Múnich, Leopold Sell.

Un artículo alarmante sobre la situación política, económica y sanitaria española que se suma a otros similares de primeros medios europeos, lo que debería de causar alarma y preocupación en el Gobierno de España como lo está causando en los primeros gobiernos e instituciones de la UE.

Pero en el Gobierno de esta España de Pedro Sánchez solo están a ver cómo garantizan su permanencia en el poder y a nada más. Y ni siquiera atentos al acontecimiento deportivo que tuvo ayer a España entera en vilo como era la final de Roland Garros, donde Nadal jugaba su décimo tercera copa en París y el histórico liderazgo del tenis mundial.

Sánchez debió pensar que ganaría Djokovic y envió al encuentro a un desconocido director general. Pero Nadal volvió a dar la campanada en París y le regaló a los españoles una primera gran alegría en estos malos tiempos que estamos viviendo.

Rafael Nadal volvió a triunfar en Roland Garros con su décimo tercera victoria en París con la que también consigue su vigésimo Gran Slam y empata con Roger Federer en el ranking del tenis mundial. Y ha triunfado Nadal, en un año difícil donde por la pandemia apenas disputó torneos y frente a Novak Djokovic, el actual número uno del mundo, al que Nadal arrasó con un 6-0, 6-2, 7-5, en un espectacular partido del español.

Un Rafael Nadal que sin duda es el deportista más importante de España en todos los tiempos y una persona ejemplar y excepcional dentro y fuera de las pistas de tenis. Un ejemplo para todos los españoles de pundonor, de esfuerzo frente a las adversidades y deportividad frente a sus adversarios.

Su victoria de ayer es un regalo para este país dejado de la mano de todos nuestros gobernantes y dirigentes políticos. Los que siguen inmersos en un feroz enfrentamiento en plena pandemia del coronavirus que suma más de 60.000 personas fallecidas y cientos de miles de enfermos, lo que provocó el hundimiento de cientos de miles de empresas y empleos.

Y cuando desde primeros medios de comunicación europeos y americanos se habla de España como ‘Estado fallido’ en la sanidad y la economía (con los peores resultados de la Unión Europea en ambos campos) y en riesgo de alcanzar una quiebra.

Sobre todo porque en los primeros gobiernos de la UE, en las instituciones europeas y en los mercados internacionales se está perdiendo la confianza en España y en sus gobernantes y dirigentes que se muestran incapaces de buscar y llegar a acuerdos.

Y ahí incluida en primer lugar la responsabilidad del presidente Sánchez como motor de la fractura nacional al escoger como aliados a fuerzas anti sistema -Podemos, Bildu y ERC- que además atacan la Jefatura del Estado en la persona del Rey Felipe VI a quien Sánchez vetó su viaje a Cataluña (lo que rectificó con un tardío segundo viaje) mientras permitía que miembros de su Gobierno atacaran al Monarca de manera injusta y ajena a la verdad.

Otros enfrentamientos como el vigente entre el Gobierno y la Comunidad de Madrid (donde ambas partes son culpables) que ha acabado con el decreto de un nuevo ‘estado de alarma’ de ámbito regional madrileño, son hechos que aumentan el descrédito de España en Europa y el mundo.

Y que por el momento anuncian que el rumbo hacia ‘el Estado fallido’ no ha cambiado y continúa llevado la nave española hacia los afilados arrecifes de un naufragio, lo que en Europa está causando una enorme preocupación.

Y que veremos si no acaba dañando, o retrasando, la entrega a España de los anunciados fondos de los 140.000 millones de euros de la UE, porque las naciones del norte europeo no están dispuestas a poner en riesgo su dinero en un país tan inestable, que genera creciente desconfianza y falta de unidad y cohesión institucional y territorial.

El prestigioso semanario inglés The Economist titulaba de esta manera y esta semana un artículo sobre España: ‘Bailando con la muerte’ y añadía en su subtítulo ‘El envenenamiento de la política empeora la pandemia y la economía’. La semana pasada el semanario Der Spiegel abundaba en todo esto subrayando la preocupación que generaba en la UE. Mientras desde Bruselas empezaban a llegar a España severas advertencias como las que han obligado a Sánchez a rectificar sus vetos contra el Rey.

Este país donde Gobierna Sánchez va muy mal y puede empeorar. Aunque al menos en el deporte siempre nos quedará el ejemplo de Rafael Nadal.