¿Llegará Pablo Iglesias al Tribunal Supremo?

En la política española nada está escrito. Si el martes parecía que Pedro Sánchez se acercaba a un posible pacto para aprobar los PGE de 2021 con la ayuda de Cs o ERC, ayer el juez García Castejón -el mismo que investiga la operación Kitchen para el PP- enviaba al Tribunal Supremo el llamado ‘Caso Dina’ para que el alto tribunal investigue al ‘aforado’ vicepresidente del Gobierno Pablo Iglesias por los presuntos delitos de ‘denuncia falsa, violación de secretos y daños informáticos’.

Lo que constituye una noticia de indiscutible alcance nacional, aunque es bien posible que de difícil culminación porque la fiscalía general que controla Dolores Delgado se opondrá y falta por saber, recursos Dios mediante, qué dice al respecto la Sala Penal de la Audiencia Nacional que ya quitó la razón a García Castejón, para que Iglesias siguiera como ‘perjudicado’ en el caso Dina’ (ex colaboradora de Iglesias cuyo teléfono retuvo durante seis meses el líder de UP).

Y por supuesto para que el Tribunal Supremo pueda investigar a Iglesias hace falta la conformidad de la mayoría del Congreso de los Diputados en la que tiene la llave el PSOE. Y ¿se atreverá Sánchez a conceder el suplicatorio de Iglesias en plena negociación de los PGE?

Sánchez no se atreverá a tanto a pesar de que esta es una oportunidad de oro para deshacerse de Iglesias, sin teóricamente romper la coalición. Pero Sánchez sabe que UP no existe sin Iglesias y que sin UP no hay PGE. O sea, no creemos que la investigación de Iglesias -al menos a corto plazo- llegue al Tribunal Supremo.

Aunque el PP ya está pidiéndole a Sánchez su cese en cumplimiento de los compromisos de Sánchez en su investidura. Y Cs vuelve a quedar atrapado en su promiscua relación con Sánchez, mientras Vox se acaba de encontrar más y nueva munición para su moción de censura contra Sánchez.

La política española, en medio del rebrote de la epidemia y con la crisis de la economía al borde de la quiebra, sigue subida en una vagoneta de la infernal montaña rusa en la que viajan con alto riesgo el presente y el futuro de este país llamado España.

Y por lo que se ve cada día tiene su escándalo y su afán. Un día el Gobierno veta la presencia del Rey Felipe VI en Cataluña, otro el TS inhabilita a Quim Torra, otro el Gobierno interviene la CAM, otro el Gobierno presenta un techo de gasto de casi ¡200.000 millones de euros! para 2021!, y otro día un juez de la Audiencia Nacional le pide al Tribunal Supremo que investigue a Pablo Iglesias.

O sea un sinvivir y el no parar, mientras crece la segunda ola de la crisis del coronavirus y la economía y el paro sufren importantes pérdidas que nadie al día de hoy sabe como parar, mientras el investigado Pablo Iglesias insistía ayer en la necesidad de renovar y sustituir a la actual cúpula empresarial desde su nueva condición de investigado y hablando de la necesidad de combatir la corrupción.