Un techo de gasto necesario y excepcional

En una decisión sin precedentes el Consejo de Ministros del Gobierno de España ha aprobado un techo de gasto para los Presupuestos Generales del Estado de 2021 de 196.097 millones de euros, lo que incluye un aumento del gasto, no financiero, para el ejercicio del año próximo superior al 50 % con respecto al techo de gasto de los últimos PGE.

Se trata de una macro cifra que responde a dos objetivos esenciales: el de paliar el duro impacto en la economía y la sociedad española que provoca la pandemia del coronavirus y sus consecuencias económicas y sociales; y el de preservar y proteger a los sectores más débiles y dañados del conjunto de la sociedad española.

Son pues datos que anuncian, como dice el Gobierno, unos PGE de 2021 ‘expansivos y progresistas’ en los que también se incorporan parte de las ayudas anunciadas por la UE, y que proyectan para 2021 un alto déficit y deuda del Estado, así como una caída del PIB del 7, %, frente a la del 11,2 %, para 2020, que ayer reconoció el Gobierno.

Naturalmente ahora falta por conocer el marco macroeconómico de los PGE de 2021, las previsiones de ingresos y la previsible subida de los impuestos que ya apuntan al IVA, los salarios más altos y grandes fortunas del país.

Como falta por saber que opinan sobre los nuevos PGE 2021 los potenciales socios del Gobierno (de Cs a ERC), con los que el Ejecutivo ha comenzado unas discretas negociaciones para ver si logran pronto un consenso que les permita a Pedro Sánchez y Pablo Iglesias presentar con optimismo los PGE.

Naturalmente, todos estos datos, incluido el techo de gasto, dependen de que se cumplan las previsiones económicas y sanitarias en curso y sobre todo de que se mantenga un estricto control de la segunda oleada de la pandemia.

Porque si los contagios y las muertes se descontrolan y disparan todas las previsiones y los cálculos del Gobierno se vendrán abajo. De igual manera que, si aparece pronto una vacuna fiable contra el virus del Covid-19, las expectativas económicas mejorarán de manera sensible.

Por todo ello resulta muy difícil hacer una evaluación política del techo de gasto que ha anunciado el Gobierno, el mayor hasta ahora de España. En principio parece razonable, como también lo es el incremento del gasto social y de ayudas a las empresas y al empleo, así como el reforzamiento de la Seguridad Social, para garantizar el ‘Estado del Bienestar’.

Pero hay que estar muy atentos al desarrollo cotidiano de las informaciones relativas a la marcha de la pandemia en España y en nuestro entorno de la UE. Así como al progreso científico de las muy esperadas vacunas. Porque cualquier vuelco inesperado de tendencias puede alterar la situación de las cuentas públicas y su impacto político y social.