El cierre de Madrid, ventajas y riesgos 

Cuando Pedro Sánchez acudió a la Puerta del Sol para reunirse con Isabel Ayuso y buscar un acuerdo sobre la crítica situación sanitaria de Madrid ya había tomado la decisión del cierre de la Comunidad Autónoma de Madrid (CAM). De manera que el encuentro era sólo una simulación para imponer el cierre madrileño en una arriesgada decisión de corte político y sanitario.

Convencido como parecía el presidente Sánchez de que Madrid se había convertido era el núcleo duro -‘la bomba vírica’ expansiva de la habló semanas atrás García Page- de la segunda ola de la pandemia en España, como lo avalaban sus cifras de contagios y muertes y que había que frenar en seco y con medidas drásticas el contagio sanitario cerrando Madrid.

Para ello, el Gobierno le hizo a Ayuso un ‘traje a la medida’ que situaba en los 500 contagios por cada 100.000 habitantes el tope del cierre, lo que singularmente afectaba a la capital de Madrid y a nueve de las grandes poblaciones de la capital. Librando así al resto de ciudades de España y de especial manera a Barcelona porque Cataluña, a donde no se deja viajar al Rey Felipe VI, era intocable para Sánchez.

A ello había que sumar la notoria incapacidad política de la presidenta Isabel Ayuso y sus contantes desencuentros con su vicepresidente Ignacio Aguado (de Cs) puestos en evidencia en fecha reciente cuando Aguado se ‘felicitó’ por el acuerdo al que se había llegado con el ministro Illa que horas después Ayuso lo desmintió. Un Aguado que no está a favor de que Ayuso recurra en los tribunales el cierre de Madrid.

Ahora y tras la publicación de la orden ministerial en el BOE -que Ayuso dice que no es legal por la falta de ‘consenso’ en el Consejo Interterritorial de la Sanidad- Madrid y sus nueve grandes poblaciones quedarán cerradas a cal y canto por varias semanas a partir del viernes, con nuevas restricciones de reuniones y movilidad y sin tiempo límite.

Y suponemos que a la espera de que este cierre provoque una importante caída de los contagios y las muertes en la CAM. Aunque el cierre de Madrid también tendrá un alto coste para la imagen de España en la UE, así como para la economía, el negocio comercial y de restauración y ocio madrileño. Y probablemente también para la economía nacional que tiene en Madrid su principal motor económico y financiero.

La apuesta de Sánchez es, pues, muy arriesgada pero como presidente del Gobierno del país es su responsabilidad, y la presidenta madrileña Ayuso queda muy tocada, aunque asegura que recurrirá la decisión a la Justicia pero añade que ella no está ‘en rebeldía’ y que acatará las órdenes del Gobierno. Lo que incluye una derrota política en una batalla que ya tenían perdida de antemano y en la que Ayuso y el PP nacional de Pablo Casado nunca debieron entrar.

Y menos aún con los discursos de la prioridad del interés de la Economía sobre la Sanidad y jugando al victimismo según el cual Sánchez atacaba Madrid porque su Gobierno era del PP.

Veremos cómo discurren ahora los acontecimientos pero si, como ahora se espera en el Gobierno, los contagios caen en Madrid por el cierre que se ha acordado de la CAM entonces Sánchez dirá que todo fue gracias a él.

Pero si los contagios y el cierre se prolongan en la CAM y aumenta la crisis de la economía madrileña y la indignación de los ciudadanos todo recaerá sobre el Gobierno de Sánchez. Como el deterioro de la imagen de España -con la capital cerrada- y el impacto de esta grave situación en el paro y en la economía nacional.