Casado debería cerrar Génova 13

Se ha dicho y es cierto que ‘una imagen vale más que 1.000 palabras’ y el edificio madrileño de Génova 13, la sede nacional del PP, es sin duda un símbolo de la historia de este partido, para lo bueno y para lo malo. Y si Casado decide cerrarlo y trasladar la sede del PP a otro lugar esa imagen dará la vuelta a España y se leerá como el inicio definitivo del nuevo tiempo de Pablo Casado al frente del PP.

Génova 13 amparó los festejos de las victorias electorales en el balcón y también las derrotas. Pero conviene recordar que por allí deambulaban no hace mucho tiempo, ‘como Pedro por su casa’, personajes tan conocidos en el mundo de la corrupción política como Francisco Correa, Luis Bárcenas y el mismísimo José Manuel Villarejo.

Y famosos dirigentes y gobernantes del PP, como lo fueron Rodrigo Rato, Jaume Matas, Ignacio González, Eduardo Zaplana, Dolores Cospedal y Fernández Díaz. Los cuatro primeros y pasados por prisión y los dos últimos ‘en capilla’, como a la espera de noticias procesales están Francisco Camps y Esperanza Aguirre.

La más que grave ‘Operación Kitchen’ es, en este momento, la guinda de la tarta dulce y putrefacta del PP en Génova 13. Porque allí, en el despacho de la ex secretaria general Dolores Cospedal y con la presencia de Villarejo se gestaron parte de los ribetes de Kitchen y espionajes similares pagados con el dinero del PP.

Y todo esto nos lleva a pensar que Pablo Casado debería cerrar Génova 13 y trasladar la sede nacional del PP a otro edificio de Madrid en coincidencia con la que se espera que sea una nueva etapa de este partido, alejada de las herencias y tiempos convulsos de José María Aznar y de Mariano Rajoy.

Los que nada tienen que ver, y hay que decirlo, con el liderazgo limpio y ejemplar de Antonio Hernández Mancha durante su presidencia en el PP.

El cierre de Génova 13, además de un ahorro en este tiempo de austeridad, tendría una doble lectura: estética con el lado oscuro del reciente pasado del PP; y la nueva etapa de Casado quien debería empezar a volar solo y por su cuenta, sin ‘tutelas, ni tu tía’, como decía Manuel Fraga.

Sobre todo ahora que se acaba de liberar de la ambiciosa Cayetana, que pretendía eclipsar a Casado e imponerle el rumbo del PP. Y que ejercía como la ‘comisaría política, de Aznar en la dirección del Partido Popular donde ya no está. Aunque seguirá dando la matraca hasta que encuentre una nueva ubicación, que en su caso podría ser en Vox, cerca de su amigo Santiago Abascal.

Lo peor que puede hacer un político bajo la tormenta es ponerse a cubierto y esperar a que escampe, mientras Sánchez e Iglesias pretenden meterlo de bruces en la Comisión de Kitchen.

Que es lo que estos dos desean hacer con Casado. Y no solo para ensuciar injustamente y sin motivo su actual liderazgo sino y sobre todo para impedir que Arrimadas se acerque al PP y se aleje del empeño de Sánchez de tener a Cs, como la opción A o B, en su proyecto de PGE y de disfrute de toda la dictadura.

Por todo ello y para ser él, Casado de salir de Génova 13. Empezando por trasladar los despachos de la dirección del PP a algunas oficinas cercanas al Congreso de los Diputados. Y luego poco a poco el resto de departamentos a otro lugar.

Casado está en un mal momento pero también tiene una buena oportunidad de alejarse del reverso oscuro del pasado y de iniciar un tiempo nuevo que no debe esperar.