Arrimadas 'sigue' en la foto de Colón

Estamos acostumbrados a ver cómo los dirigentes políticos de este país un día se lían a palos entre ellos y al día siguiente se funden en un abrazo. El ejemplo más explícito de esta práctica lo interpretan casi a diario Pedro Sánchez y Pablo Iglesias desde que Sánchez dijo que Iglesias ‘le quitaba el sueño’ y luego y tras las elecciones del 19-N ambos se fundieron en el abrazo del Gobierno de coalición.

Las peleas y discrepancias entre Sánchez e Iglesias están a la orden del día y el pasado martes Iglesias lo confesó al revelar que había tenido una ‘fuerte discusión’ con Sánchez por no haber sido informado de la salida de España del Rey emérito Juan Carlos, al tiempo que le anunciaba al presidente que para Podemos el pacto con Cs en los PGE era ‘inviable’.

Pero ayer esto de los encuentros y desencuentros fue más lejos, durante el debate de la sesión de control al Gobierno en el Congreso, y novedad en lo que se refiere a la aparente ‘luna de miel' entre Sánchez y Arrimadas. Una vez que el Presidente le dijo a la líder del Cs que su partido sigue ‘en la foto de la plaza de Colón con PP y Vox’.

Así habló Sánchez en respuesta a una intervención de Arrimadas en la que la diputada reprochó al Presidente ‘poca empatía con las víctimas de ETA’ por haber declarado Sánchez en el Senado que ‘sentía profundamente’ que un preso de ETA se hubiera ahorcado en la cárcel.

Y puede que, tras el debate de ayer en el Congreso, Sánchez le llamara a Arrimadas para pedirle disculpas por su descalificación, como se las pidió a Iglesias sobre el Rey emérito. Pero el daño a Arrimadas ante el conjunto de su partido y la opinión pública ya estaba hecho.

Y esperemos que le habrá servido a Arrimadas para comprender el alto riesgo que corre Cs en su acercamiento a Sánchez porque el presidente no es de fiar y además nunca dice la verdad.

Y el ataque de Sánchez a Cs habrá causado impacto entre los dirigentes y los militantes de Cs que se oponen a cualquier pacto con Sánchez y que ya le han advertido a Arrimadas que Sánchez la iba a utilizar para presionar a ERC y acabar pactando con el partido del golpista Junqueras que es su socio natural y lo que finalmente puede pasar.