Iglesias es ‘el chulo’ del Gobierno

A tan solo unas horas de que el presidente Sánchez dijera en TVE que no hay problemas internos en su Gobierno de coalición, su vicepresidente Pablo Iglesias ha declarado a la Cadena Ser que tuvo una ‘fuerte discusión’ con Sánchez y que el Presidente tuvo que ‘pedirle perdón’ por no haber sido informado de la salida de España del Rey emérito Juan Carlos, que Iglesias califica de ‘huida’.

Semejantes declaraciones de Iglesias, en las vuelve a amenazar a Sánchez con vetar un pacto con Cs para los Presupuestos de 2021 que Iglesias tilda de ‘inviable’, son el enésimo desafío de Iglesias a Sánchez desde que se formó el Gobierno de coalición.

Aunque este último desencuentro y su indecente exhibición ante la opinión pública (como el reciente órdago con el que a Iglesias amenazó a Sánchez si pactaba los presupuestos con Cs) constituye un acto de deslealtad suprema al Presidente del Gobierno de España.

Y una actitud impropia de un vicepresidente de Gobierno que se comporta como ‘el chulo’ que castiga y que manda en el Gobierno.

La declaración de la portavoz del PSOE en el Congreso, Adriana Lastra, en la que critica las palabras de Iglesias y lamenta que haga pública su pésima relación con Sánchez en el seno del Gobierno, revelan la enorme inquietud y zozobra que impera en el PSOE.

La que no es menor que la que impera entre mayoría de los ministros del PSOE en el Gabinete de Sánchez, mientras el Presidente sigue tragando sapos y acumulando agravios y desplantes públicos de un Iglesias que se ha convertido en el amo del Gobierno y convertido a Sánchez en su rehén.

Sánchez ha vuelto a perder el sueño por culpa de Iglesias y no ve llegar el día en que lo pueda destituir y echar del Gobierno aunque ello le obligue a convocar las elecciones generales anticipadas. Su única alternativa para librarse de Iglesias y seguir en el poder era conseguir que Pablo Casado le apoye en los PGE que Sánchez quiere pactar con Arrimadas, mientras que Iglesias pretende imponer a los golpistas de ERC.

Pero la chulería de Iglesias con Sánchez es similar a la chulería que Sánchez exhibe ante Casado desvelando, como ha hecho, un mensaje privado que le envío Casado sobre la renovación del Poder Judicial.

Lo que prueba que Sánchez, además de mentiroso, es desleal. Y no es de fiar. Y lo que anuncia que si el PP aprobara los PGE, Sánchez volvería a pactar con Iglesias y ERC. Motivos por los que Casado y el PP no pueden ni se deben mover. Y allá Sánchez con Iglesias, que es el que manda y está convencido de tener en sus manos al presidente a sabiendas que Casado nunca pactará con el.