El triunfo de Isidre Fainé

La anunciada fusión de CaixaBank con Bankia constituye una muy buena noticia para el sistema financiero español, cuando el país vive una crisis de gran envergadura sanitaria, económica y social.

El principal autor de esta macro fusión -que ya ha sido aplaudida en Bolsa- es el presidente de la Fundación La Caixa, Isidre Fainé. Un banquero y empresario de primer nivel que ha llevado la iniciativa de esta operación en estrecha colaboración con presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri.

Un Goirigolzarri que, sin duda, es un excelente gestor como lo demostró siendo Consejero Delegado de BBVA, hasta que Francisco González entró en la senda de su inmensa soberbia y ambición, pisando las rayas rojas de la legalidad con su colaborador ex comisario Villarejo.

Quien conoce a Fainé sabe que es persona inteligente, con unas exquisitas maneras y apasionado de la Cultura y proyectos sociales, como lo certifica la ‘Obra Social de La Caixa’. Pero además Fainé es un astuto emprendedor que ha sobrevivido a todos los cambios e intrigas de la política catalana y de la política nacional española. Y que superó con éxito el muy difícil trance del fallido y demencial golpe de Estado catalán del 27-O de 2017.

El que tanto daño pudo causar a Caixabank, por la dualidad apasionada de su clientela en Cataluña y en el resto de España, lo que Fainé solucionó, de salomónica manera, posicionándose en favor de la unidad de España contra los golpistas y trasladando la sede social de CaixaBank a Valencia.

Lo de la fusión de CaixaBank con Bankia viene de lejos, desde que en 2010 Rodrigo Rato, recién huido de la Dirección del FMI (porque puede que el FMI descubriera sus negocios en Panama) asumió la presidencia de Bankia. Y con su soberbia Rato (similar a la de F.G.) se propuso convertirse en primer banquero de España.

Rato quería tener un poder económico alternativo al del Presidente Rajoy (que le había superado en la sucesión de Aznar) y por encima del presidente del Banco Santander, Emilio Botín, con quien Rato mantuvo unas tensas relaciones políticas y personales por los problemas judiciales de Botín y la ruina de los negocios familiares de los Rato, que socorrió Botín.

Pero el astuto Fainé no solo atisbó la desbocada ambición de Rato sino que consiguió información sobre la desastrosa situación financiera de Bankia, bajo el mandato de Rato y por la pésima herencia recibida del tristemente suicidado Miguel Blesa, el padre de las escandalosas ‘Tarjetas Black’ que con tanto entusiasmo reeditó Rato.

Motivos por los que Fainé se alejó de Rato y de Bankia y poco después la entidad madrileña fue intervenida por el Banco de España y tuvo que ser rescatada con fondos de la UE por valor de 22.400 millones de euros. De los que Bankia aún le debe al Estado 19.000 M. que el Gobierno de Sánchez espera recuperar a partir de la fusión de CaixaBank con Bankia.

Fusión tras la que el Estado pasará de tener el 61,8 % de Bankia a quedar en el 14 %, en la nueva Sociedad, en la que la ‘Fundación La Caixa’ será primer accionista con el 30 %, una vez culminado el canje de las acciones en las actuales valoraciones de ambas entidades. Lo que obligará al cierre de oficinas y pérdidas de empleos, asuntos donde Fainé y Goigolzarri deberán actuar con la mayor prudencia y sensibilidad social.

La oposición de Podemos a la fusión es otro disparate más de Pablo Iglesias que aumenta las discrepancias en el seno del Gobierno, y ataca a la libertad del mercado, al tiempo que ignora que esta operación es buena y refuerza el sistema financiero español.

El nuevo organigrama del banco fusionado situará a Ignacio Goirigolzarri en la presidencia de la entidad y dejará en el cargo de Consejero Delegado al actual de CaixaBank, Gonzalo Gortazar. Aunque el verdadero hombre fuerte del que será el primer banco de España es Isidre Fainé, como presidente de la ‘Fundación La Caixa’, el primer accionista del nuevo banco.

Lo que certifica el triunfo de Fainé, que pone un broche de oro a su larga y exitosa trayectoria. Con la que el banquero catalán le ofrece a Cataluña una destacada cuota parte de protagonismo en el primer banco de España lo que además refuerza su consabida españolidad.