Casado muy bien y Arrimadas 'bailando con lobos'

No hubo sorpresas en las dos primeras reuniones del Presidente Pedro Sánchez con: el líder de la Oposición y del PP, Pablo Casado, que le dijo ‘no’ a Sánchez para pactar los PGE y la renovación del Poder Judicial mientras que Pablo Iglesias siga en el Gobierno; y con la líder de Cs, Inés Arrimadas, que confirmó su disposición a negociar los PGE con el PSOE y Podemos.

Casado se mantuvo con coherencia y buenas razones en su sitio, diciendo que no tiene datos de los PGE y que Iglesias ataca la Constitución lo que es verdad y constituye una amenaza institucional para España.

Y lo que le valió a Casado un aluvión de descalificaciones de la Portavoz del Gobierno, María Jesús Montero que, furiosa lo tildó de "decepcionante, obstruccionista, frentista, mentiroso y falsario". Llegando a decir la ministra que "Casado no piensa cumplir con la constitución".

Unas maneras impresentables, no democráticas e impropias de la portavoz del Gobierno, con las que la ministra pretende lograr la ‘unidad’ política que pregona Sánchez, apoyándose en el dicho escolar de ‘la letra con sangre entra’.

Obsequiosa fue la ministra Portavoz con la disposición de Arrimadas a negociar los PGE con el PSOE y Podemos. Incluso se mostró Arrimadas dispuesta a votar esos Presupuestos en compañía de ERC y Bildu, en aras de lo que inocentemente llamó una ‘Tregua política por España’.

Una declaración infantil de Arrimadas que se dedica al buenismo y a ‘bailar con los lobos’ de la política como lo son Sánchez e Iglesias que se quieren comer a esta ‘Caperucita naranja’ y que están en las antípodas del ideario de Cs. Partido que pagará muy caro todo esto en las elecciones catalanas del otoño.

En su buenismo proverbial Arrimadas propuso la reforma -en plena crisis general- de la Ley Orgánica del Poder Judicial y Sánchez lo rechazó. Y todo esto como si la jefa de Cs no se hubiera enterado que ayer mismo Iglesias (que es el que manda) declaró que la prioridad del Gobierno para los PGE será la negociación con ERC y que habrá subida de impuestos.

Sabemos que Cs está en crisis pero Arrimadas no puso ayer líneas rojas y muy pronto se va a encontrar, empezando por Cataluña, con el verdadero rostro de Sánchez (y del PSC) y su buenísimo correrá serios riesgos que en el día de ayer no supo calcular.

Quienes no van a ofrecer una ‘tregua política por España’ -a Arrimadas le faltó utilizar el lema de la Guardia Civil ‘Todo por la patria’- son Sánchez e Iglesias y no digamos los jefes del PNV, Bildu y ERC.

En cuanto a Casado tenemos que decir que ayer con Sánchez y en su rueda de prensa estuvo concreto, implacable y muy bien. Solo le falta ponerle un bozal a Isabel Ayuso o cesarla de una vez. Ayer la presidenta madrileña dijo que ‘todos los niños que vayan al cole se van a contagiar’, motivo por el que Pedro Sánchez lleva razón cuando afirma que la Sanidad en la Comunidad de Madrid va muy mal. Una de arena y otra de cal.