Sánchez tocado e Iglesias crecido ante los empresarios 

Los empresarios que asistieron al discurso del Presidente Pedro Sánchez en el arranque del curso político, en la Casa de América, salieron preocupados porque el presidente no dijo nada nuevo o de interés. Ni siquiera desveló el Presidente el rumbo por donde pueden discurrir los Presupuestos de 2021, sencillamente porque él no lo sabe, ni tiene un proyecto de PGE ni cuenta con aliados suficientes para aprobarlos por la obligada mayoría absoluta.

Como decía Groucho Marx ‘si no le gustan mis principios tengo otros’. Es decir, Sánchez tiene unos PGE para pactar con ERC, otros para Cs y puede que incluso otros por si, milagrosamente, el PP se aviniera a pactar, previa expulsión de Pablo Iglesias del Gobierno.

Que es lo que Sánchez debió de haber hecho el pasado domingo tras el órdago indecente y amenazante que su vicepresidente Iglesias le lanzó en público el pasado viernes. Dejando en ridículo y humillado al Presidente al que Iglesias le ha dicho lo que puede hacer (pactar con ERC) y lo que no puede hacer (pactar con Cs).

Desde ese momento imaginamos que Sánchez, que lleva días sin dormir, y se lo llevan los diablos pensando en Iglesias, no levanta cabeza y está muy tocado como se le vio en su discurso huero y hueco ante los empresarios donde pidió a la Oposición una unidad que él no tiene en el Gobierno.

Y lo hizo repitiendo párrafos de discursos anteriores y presumiendo de que su Gobierno es estable (lo que es falso) y que él acabará la legislatura lo que está por ver si Sánchez no logra unos PGE razonables y expansionistas que son imprescindibles para relanzar la economía y recibir los fondos de la UE.

Puesto a repetir, Sánchez insistió en lo de ‘arrimar el hombro’. Incluso volvió a pronunciar las mismas palabras que meses atrás lanzó a Pablo Casado en en Congreso cuando anunció una legislatura ‘estable, larga y fructífera’.

Sánchez está tocado y, como un predicador, habla de la Humanidad, de la unidad, de los pobres, los niños y los enfermos. Pero se olvidó de los ancianos que murieron abandonados en residencias para mayores de un país gobernado por la izquierda.

Y lanzó Sánchez una proclama feminista y pro colectivos LGTBI porque Pablo Iglesias, su comisario político, estaba sentado en la primera fila de la Casa de América entre los primeros empresarios del país para ver quién aplaudía y quien no.

Y vamos a ver qué pasa y cómo discurre el Consejo de Ministros de este martes. Y si Iglesias acude a la rueda de prensa posterior a pedir disculpas al Presidente y decir que Podemos no veta los pactos con Cs. Aunque ahora la última pirueta de Iglesias consiste en exigir que primero se deben pactar los PGE entre PSOE y UP y luego hablar con los demás. Es decir que el presidente Sánchez no existe y está a la orden del jefe de Podemos

España está muy mal y sin liderazgo político ni Gobierno cohesionado. Y no tiene Presupuestos ni los tendrá en fechas venideras por lo que todo eso de la recuperación de la economía y la cohesión social y territorial, y lo demás de la transición digital y ecológica, que se repite en todos los discursos de Sánchez, de momento no va a ninguna parte.

En España sólo caben unos Presupuestos y unas reformas estructurales y expansivas como las que exige la UE . Las mismas a las que se oponen Podemos, sus confluencias y el PSC. Lo que nos deja en la orfandad de liderazgo y en el bloqueo político, económico e institucional. El que solo se puede romper con un gran acuerdo nacional entre PSOE, PP y Cs. No hay otra salida y eso lo saben los empresarios, buena parte del PSOE y la UE.