Empresarios no son la ‘sociedad civil’ ni presionan al PP

El Presidente Sánchez ha convocado este lunes a los primeros empresarios del IBEX 35 y a los Sindicatos, como si fueran los máximos representantes de la ‘sociedad civil’ (lo que no es verdad) en la compañía de algunas ONG. Ante todos ellos Sánchez pedirá ‘unidad’ para la reconstrucción del país en víspera de la ronda de conversaciones que el Presidente abrirá el martes con los líderes políticos, empezando con el líder del PP, Pablo Casado.

Sin embargo el reciente órdago de Iglesias a Sánchez, anunciando el veto de Podemos a un posible acuerdo de Sánchez con Cs para los PGE de 2021, ha dejado al presidente del Gobierno en pésima posición en el comienzo del curso político. Porque ¿cómo les va a pedir Sánchez ‘unidad’ a la oposición cuando él carece de cohesión en el seno de su Gobierno?

De los empresarios Sánchez espera aplausos de cortesía, pero del resto de líderes políticos espera más reproches que ofrecimientos, en esa ronda a la que previsiblemente acudirán casi todos los dirigentes de los partidos con la excepción de Santiago Abascal que tiene previsto presentar en los próximos días en el Congreso una moción de censura contra Sánchez.

Sánchez sabe que Casado no lo apoyará por muchos aplausos que reciba (por cortesía) de los empresarios. Los que, dicho sea de paso, no son parte de la ‘Sociedad Civil’ como pregona La Moncloa. De ella Jurgen Habermas dijo: ‘la sociedad civil es el conjunto de instituciones que definen y defienden los derechos individuales, políticos y sociales de los ciudadanos y propician su libre asociación para defenderse de la acción estratégica del poder y del mercado’.

Como tampoco son parte de la Sociedad Civil los sindicatos que en España están subvencionados por el Gobierno y que, en lo que a UGT y CC.OO. se refiere, son meros apéndices laborales del PSOE y de IU.

La reunión del lunes en la Casa de América ha quedado reducida a una foto tras la sonora bronca entre Sánchez e Iglesias. Y si lo que pretendía Pedro Sánchez es que los empresarios presionen al PP para que Casado facilite los PGE, el Presidente se va a equivocar porque que Casado nunca se va a plantear un acuerdo con Sánchez mientras Podemos siga en el Gobierno.

Ahora bien, si Sánchez destituye a Iglesias y sus ministros como sería su obligación tras el público órdago y deslealtad de Iglesias al presidente del Gobierno, en ese momento la presión empresarial al PP se haría notar, en pos de un gran acuerdo nacional de PSOE, PP y Cs, lo que al día de hoy es una quimera imposible de imaginar.

Por lo que los PGE se atrasarán. Al menos hasta después de los comicios catalanes del otoño porque nadie en Cataluña (ni ERC, PSC, ni En Comú) quiere verse en las fotos de las alianzas que se negocian en Madrid.

De manera que nada se espera en la reunión de hoy en la Casa de América y menos aún que los empresarios presionen al PP en favor de Sánchez. De hacer alguna presión los empresarios la ejercerían contra Sánchez para que no suba los impuestos ni derogue la reforma laboral. Y para que expulse a Podemos del Gobierno, ahora que el Presidente ya tiene sobrados motivos para cesar a Iglesias y, a partir de ese momento, intentar un pacto nacional.