Los empresarios del Ibex 35 deben presionar a Sánchez

El presidente del Gobierno Pedro Sánchez ha convocado para el próximo lunes en la Casa de América y bajo el título de ‘España puede’ -en honor a Pablo Iglesias-, a los empresarios líderes del Ibex 35, para la mayor gloria personal del excelentísimo señor presidente del Gobierno de España don Pedro Sánchez Pérez-Castejón.

Y todo ello dentro del calendario fotográfico otoñal del presidente, donde también figura la ronda de consultas con líderes políticos que se iniciará con Pablo Casado en La Moncloa el 2 de septiembre.

Se trata de una versión nueva, en vivo, en directo y con mascarillas de los monólogos de Sánchez en televisión, su ‘Aló presidente', pero en un nuevo formato que La Moncloa califica de mensaje a la ‘Sociedad Civil’. A la que desde luego no pertenecen el Ibex 35 ni los sindicatos.

Pero, a decir de los publicistas de Moncloa, se trata de un evento para que los empresarios del Ibex 35  presionen a Pablo Casado a fin de que le facilite a Sánchez los Presupuestos y las renovaciones institucionales que están pendientes como la del Poder Judicial para que presidente pueda conceder los indultos a los golpistas catalanes y pagar a ERC la deuda que tiene con ellos por votar a favor de su investidura.

En principio no está previsto debate alguno en la Casa de América y puede que el solo monólogo de Sánchez. Pero los empresarios, que deberían de llevar un memorándum al Presidente con sus preocupaciones, saben muy bien que a quien tienen que presionar no es al PP sino a Sánchez para que siga las recomendaciones de la UE y no se deje influenciar por Iglesias y su proyecto radical para la reactivación de la economía,

Porque como bien saben estos empresarios, España necesita una política económica expansiva, sin subida de impuestos, con gasto público, con una transición digital y ecológica (que pueden subvencionar los fondos de la UE) y con un marco laboral como el que está en vigor y que UP desea derogar.

Y por supuesto los empresarios necesitan y quieren estabilidad política, seguridad jurídica y cohesión institucional. Y ello no se logra, como lo ha dicho Casado desde el PP, mientras Iglesias y su partido estén pidiendo la abdicación del Rey Felipe VI, indultos a los golpistas catalanes y la puesta en marcha del derecho de autodeterminación en Cataluña.

Si no hay estabilidad política -y eso pasa por aprobar los PGE de 2021- ni cohesión nacional, constitucional e institucional, la economía no irá bien, y la UE -que exige reformas de corte estructural- y los mercados internacionales desconfiarán de España.

Y no digamos si la ‘segunda oleada’ de la pandemia del Covid-19 (que sigue batiendo récords) se instala en España con miles de contagios y decenas de muertos, porque ese sería un pésimo escenario para la reactivación de la economía y el empleo.

Los empresarios ya saben (y entienden) que el PP no apoyará a Sánchez mientras Podemos siga en el Gobierno. Y se entiende que el lunes acudan a la llamada de La Moncloa por responsabilidad (y temor de Dios), pero esa foto del ‘España puede’, no puede ser un cheque en blanco de la cúpula empresarial al Gobierno de coalición.

Al que los primeros empresarios del país deberían transmitir no sólo sus preocupaciones respectivas y sectoriales, sino también las relativas a la estabilidad política y la necesaria unidad nacional y constitucional.